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jueves, 04 octubre, 2018

Costa Rica: Marcha a toda velocidad hacia la descarbonización

Costa Rica ya es bien conocida por sus bosques verdes y su red eléctrica ecológica. Ahora, bajo la dirección de un nuevo líder joven —el Presidente Carlos Alvarado, de 38 años de edad— el país hace frente al desafío de “descarbonizar” toda su economía, principalmente el sector del transporte, pero también los sectores agropecuario, industrial y otros. Carlos Manuel Rodríguez, Ministro de Ambiente y Energía de Costa Rica, explicó que este enfoque integral exigirá nada menos que una redefinición del concepto de desarrollo económico.

“Históricamente ha habido una correlación entre crecimiento económico y generación de emisiones de carbono a la atmósfera”, afirmó el Ministro Rodríguez en una entrevista telefónica con ECPA. “El motor del crecimiento económico es el uso de combustibles fósiles. Eso es aquí y en todos los países del mundo”.

Según el Ministro Rodríguez, para cumplir las metas y compromisos internacionales sobre el cambio climático  se requerirán “cambios estructurales”. El Gobierno de Costa Rica se propone dar un paso trascendental en ese sentido al lanzar un ambicioso Plan de Descarbonización a comienzos de diciembre.

El plan presentará las políticas y medidas propuestas que deberán adoptarse en los tres decenios venideros con el fin de que Costa Rica sea un país neutral en cuanto a emisiones de carbono.  En lugar de enfocarse sencillamente en una política energética o ambiental, hará de la descarbonización una prioridad central y transversal dentro del marco general del Plan Nacional de Desarrollo.  El transporte, la agricultura, la industria, el uso de la tierra y el manejo de los desechos sólidos son apenas algunos de los campos que abarca el plan.

Si bien la reducción de las emisiones de carbono no es una nueva idea en Costa Rica, el Ministro Rodríguez afirmó que la cuestión “toma otra velocidad” bajo el nuevo Gobierno, que asumió el mando el 8 de mayo. Según el Ministro Rodríguez, el Presidente Alvarado, al igual que muchos de los jóvenes electores costarricenses que lo apoyaron, cree que combatir las consecuencias del cambio climático debe ser un asunto de máxima prioridad.

El Ministro Rodríguez, quien ha ocupado antes varios cargos en el Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica (incluso el de Ministro en el período 2002-2006) y ha sido funcionario ejecutivo de Conservation International, afirmó que el Presidente Alvarado es “un líder que no hay que convencer”.

“Él representa esa nueva generación de costarricenses que quiere propiciar cambios profundos en el modelo de desarrollo”, declaró el Ministro Rodríguez. “Él es el que está dando la visión y él es el que está poniendo el músculo político para que esto se convierta en una realidad”.

Las actividades de descarbonización en Costa Rica se basarán en los muchos años de esfuerzos desplegados por los Gobiernos anteriores, señaló el Ministro Rodríguez. “Ya no generamos emisiones por deforestación, ya no generamos emisiones por cómo producimos nuestra electricidad”, agregó.  “Ahora nos toca la tarea no menos compleja de descarbonizar principalmente el sector del transporte y a la vez atender los otros sectores más pequeños, pero no menos complicados”.

Indudablemente, según el Ministro Rodríguez, los dos desafíos principales se centran en el transporte: el primero es cómo crear un sistema de transporte público moderno y eficiente, y el segundo es cómo crear los incentivos y la infraestructura apropiados para que la gente pueda conducir vehículos más limpios.

En cuanto al primer desafío, un elemento clave es un sistema ferroviario eléctrico planeado para prestar servicio a la Gran Área Metropolitana, que abarca la capital de San José y las ciudades de Alajuela, Heredia y Cartago. El Ministro Rodríguez agregó que el Gobierno está procurando financiamiento para el proyecto de US$3.000 millones y espera comenzar la construcción al cabo de los cuatro años de mandato del Presidente Alvarado.  Los autobuses eléctricos serán otro elemento del sistema de transporte público.

Puesto que el país produce suficiente electricidad, prácticamente toda a partir de recursos renovables (véase el artículo previo de ECPA titulado Una Costa Rica aún más verde), un transporte que funcione con electricidad tiene mucho sentido, según funcionarios costarricenses.  Este mes, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), proveedora de energía eléctrica de propiedad estatal, abrió su primera estación de carga rápida en el país, una de más de una docena prevista en el plan. 

Costa Rica ya ha promulgado leyes para establecer incentivos fiscales para la importación de vehículos eléctricos pero, según el Ministro Rodríguez, todavía es necesario promulgar otros reglamentos para instar a los conductores a optar por vehículos eléctricos. Entre ellos cabe citar medidas relacionadas con las normas sobre emisiones vehiculares, requisitos sobre la eficiencia del combustible e impuestos sobre las emisiones de carbono.

El Ministro Rodríguez cree firmemente que la reforma de la estructura tributaria del país puede ayudar a impulsar un profundo cambio económico.  Los sistemas económicos de hoy tienden a gravar con impuestos los bienes —ya se trate de capital, mano de obra, lucros o bienes de propiedad—en lugar de gravar las “externalidades negativas” del desarrollo, como la contaminación ambiental o la deforestación, agregó.  La aplicación de “impuestos ecológicos”, en virtud de los cuales sería más costoso contaminar que dejar de hacerlo, permitiría que los Gobiernos redujeran la carga tributaria para los buenos actores, según el Ministro Rodríguez. “Entonces generamos un sistema impositivo que nos ayuda a movernos hacia la sostenibilidad sin perder la competitividad”, explicó.

Por ejemplo, dijo el Ministro Rodríguez, supongamos que se aplicara un impuesto a los contenedores hechos de plástico de uso único. Al enfrentar mayores costos, un fabricante que use tales contenedores probablemente buscaría una alternativa; tal vez volvería a usar vidrio o cambiaría a un material biodegradable.

Los Gobiernos también necesitan comenzar a reconsiderar la forma de cuantificar y calcular los indicadores económicos, afirmó el Ministro Rodríguez, con el fin de que el producto interno bruto de un país refleje el valor de los recursos naturales que se dejan intactos y no apenas el valor de los explotados.

“Debemos movernos hacia un nuevo paradigma económico donde pensemos en una economía más verde, en una economía que sea circular, que sea inclusiva, o sea, que los sectores socialmente más débiles puedan ser parte del proceso formal de crecimiento de la economía y que todo lo bueno y lo malo que hacemos con el medio ambiente, la naturaleza y los recursos naturales sea reflejado en los indicadores económicos”.

En un momento en que el país enfrenta restricciones fiscales —de hecho, miles de personas han salido a la calle este mes como parte de una huelga de trabajadores por causa de las reformas fiscales propuestas—, es particularmente importante contabilizar los costos y beneficios de una manera clara, agregó el Ministro Rodríguez. La determinación de las inversiones que deben hacerse en descarbonización entraña tener en cuenta no solamente el costo inicial de un proyecto, sino todos sus beneficios, incluso los ahorros en atención de la salud, puesto que el aire más puro reduce la incidencia de enfermedades respiratorias.

Además, recalcó el Ministro Rodríguez, los incentivos para fomentar la transición de una economía basada en el uso de combustibles fósiles a otra basada en energía renovable deben formularse correctamente para que tengan sentido desde el punto de vista empresarial. “El sector privado juega un papel importantísimo porque el sector privado es el 80% de la economía de un país, y son los que generan la innovación y el desarrollo tecnológico”, dijo.

El Ministro Rodríguez cree que la transición energética puede ser buena para las empresas; y que en Costa Rica, con su tradición de biodiversidad y ecoturismo, el sector privado entiende estos beneficios. “El costo de no hacer la transición y ser sujetos a los impactos del cambio climático es muchísimo más alto que no tomar decisiones o tomar decisiones livianas o tenues ante la necesidad de cambios estructurales”, declaró.

El bicentenario de la independencia de Costa Rica, próximo a celebrarse en el año 2021, ofrecerá un momento oportuno para que la ciudadanía reflexione sobre los grandes adelantos que ha logrado el país en el pasado —por ejemplo, en materia de educación, salud, gobernanza, derechos civiles y desarrollo sostenible— y apunte hacia el próximo gran desafío, afirmó el Ministro Rodríguez. “Qué mejor oportunidad que propiciar los cambios estructurales hacia un proceso que nos llevará mucho años, pero que se iniciará aquí en donde podemos garantizar que tendremos una economía más inclusiva, más sostenible y totalmente descarbonizada”.