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viernes, 06 noviembre, 2020

Un sol radiante y calor de las entrañas de la tierra

En el sur de Nuevo México, parte del vasto desierto de Chihuahua, el color que predomina en el paisaje es el marrón. Sin embargo, en el interior de los invernaderos de Masson Farms, en un pueblo llamado Radium Springs, todo es multicolor: rosa, rojo, morado, naranja y amarillo. Las plantas en maceta que la compañía cultiva crecen todo el año, en gran parte debido a la abundancia de agua caliente geotérmica que se utiliza para mantener la temperatura cuidadosamente controlada.

La fuente geotérmica es lo que atrajo al dueño de Masson Farms, Alex R. Masson, a este sitio en los años 80. La geotermia se combinó con el abundante sol y la disponibilidad de mano de obra agrícola experimentada, según dice Mark Salgado, Gerente de Ventas y Distribución.

Masson Farms se anticipó a su tiempo al querer usar energía renovable para calentar los invernaderos, dijo Mark Salgado en una entrevista.

Los invernaderos son solo un ejemplo del aprovechamiento directo de los recursos geotérmicos. Entre otras aplicaciones de la geotermia se incluye el calentamiento de agua para la piscicultura; la deshidratación de ajo, cebolla y frutas; el derretimiento de nieve en carreteras y aceras, y la calefacción de edificios.

A diferencia de la generación de electricidad geotérmica, que aprovecha el calor de las profundidades de la corteza terrestre, la geotermia de uso directo aprovecha el agua caliente subterránea que se encuentra mucho más cerca de la superficie. Ésta no es del todo una idea nueva, pues desde la antigüedad se han estado construyendo baños en las proximidades de las fuentes termales.

La geotermia tenía sentido desde el punto de vista económico para Masson Farms. La compañía tiene sus orígenes en el centro del territorio continental de Estados Unidos. El abuelo del actual propietario compró su primer invernadero en 1919 en Kansas City, pero en la década de los 80, los precios del gas natural hicieron insostenible el negocio.

En Kansas City se necesita mucho gas natural para calentar los invernaderos, explicó Mark Salgado. Es difícil sacar alguna ganancia cuando se gasta tanto en el invierno para mantener las plantas vivas.

En Nuevo México, sin embargo, Masson Farms no utiliza gas natural, sino que mantiene los invernaderos calientes aprovechando el agua casi hirviendo que brota de las fuentes termales subterráneas naturales que han dado nombre al pueblo. El lugar se conoció como Radium Springs en los años 20, después de que se descubrió que el agua contenía cantidades diminutas de radio, que se pensaba tenía propiedades curativas, según el Departamento de Turismo de Nuevo México.

Mark Salgado cuenta que cuando el dueño de la empresa encontró el sitio en Radium Springs, contrató los servicios de un geólogo para que le ayudara con el aspecto geotérmico y consultó con expertos en geotermia de la cercana Universidad Estatal de Nuevo México.

Masson Farms es hoy día uno de los invernaderos geotérmicos más grandes del país, con una extensión de más de 105,000 metros cuadrados y 138 empleados. La empresa vende al mayoreo sus plantas a minoristas de todo el suroeste de Estados Unidos, e incluso a Costco y a cadenas de supermercados y de ferreterías.

Kilómetros y kilómetros de tuberías
 
El sistema de calefacción geotérmica de la planta hace circular unos 7,5 millones de litros de agua por día, y luego la reinyecta en las profundidades de la tierra. El agua caliente es bombeada desde dos pozos (uno de 55 metros de profundidad y otro de 34 metros) y pasa a través de una sala de intercambio calórico, donde se dirige a donde debe ir, irradiando calor a través de una red de unos 457 kilómetros de tubería de fibra de vidrio. La red eléctrica se utiliza para hacer funcionar las bombas y para satisfacer las necesidades de refrigeración en el verano; la energía geotérmica se utiliza solo para el sistema de calefacción.

El calor geotérmico se utiliza todo el año, pues la temperatura del desierto tiene grandes fluctuaciones, según dice Mark Salgado. Incluso en los calurosos días de verano, se requiere la energía geotérmica para mantener los invernaderos a la temperatura adecuada por las noches, sobre todo para las plantas jóvenes que, dependiendo de su especie, requieren una temperatura de entre 23 oC y 24 oC.

Sin embargo, durante los meses de invierno es cuando realmente se saca el mayor provecho del sistema. Este año, una inusual tormenta de nieve a finales de octubre puso a trabajar a todo el equipo de mantenimiento antes de lo habitual.

Independientemente de la temperatura exterior, es preciso vigilar y procurar que estén en óptimas condiciones las plantas que están dentro del invernadero (orquídeas, azucenas, pamporcinos, anturios, hibiscos y muchas más). Es un trabajo que ocupa las 24 horas del día, dice Salgado. Es como estar en un hospital. 

Hace años, Masson Farms estudió la posibilidad de generar electricidad geotérmica para la planta y para el pueblo, pero en ese momento no era económicamente viable, según cuenta Mark Salgado.
 
Si bien la empresa ha tenido que invertir en infraestructura geotérmica y en el mantenimiento del sistema, ya no tiene que preocuparse por las fluctuaciones de los precios del combustible. La geotermia tiene un costo más controlado, asevera Mark Salgado.  
 
Además, la compañía se enorgullece de ser ecológica. La explotación de nuestra planta —dice Alex Masson en el sitio web de la empresa— es limpia con relación al medio ambiente, el lugar de trabajo y el producto que elaboramos. El gozo es “limpio” y eso lo es todo para mí.