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jueves, 04 octubre, 2018

Dominica se vuelve más ecológica

Un año después del paso del Huracán María por Dominica, que despojó las hojas de los árboles y dejó un paisaje marrón en esta verde y exuberante isla caribeña, el Embajador Vince Henderson informa que la naturaleza está resurgiendo. “La isla se ve verde nuevamente y creo que psicológicamente esto marca una gran diferencia,” dijo recientemente, a pocos días de su regreso de una visita a su país. En una entrevista el diplomático se refirió a la resiliencia de sus conciudadanos y a algunas medidas que está adoptando su país para ser más resiliente ante el cambio climático.

A nivel cotidiano, el Embajador Henderson dijo, ya hay “un mundo de diferencia” entre hoy y septiembre de 2017 cuando el huracán de categoría 5 arrasó a su paso. No está regresando solo la vegetación sino también muchos de los residentes que después de la tormenta se trasladaron a otras islas, a Europa o a Estados Unidos.

“Muchas personas se fueron, pero muchos han regresado,” indicó el Embajador Henderson, quien representa su país ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) y ante el gobierno de los Estados Unidos de América.

Según el Embajador Henderson, los servicios de TV Cable y de Internet todavía tienen algunos problemas en ciertos lugares, pero los servicios más básicos están funcionando nuevamente, el 93% de la población tiene acceso a la red eléctrica. Y agregó, no obstante, aproximadamente un tercio de los residentes aún no se puede reconectar a la red porque sus hogares o negocios todavía están muy dañados.

“Si su casa no tiene techo es obvio que no puede ser certificada y conectada a la red”, explicó el Embajador.

Dominica sufrió pérdidas por US$1.300 millones por los daños causados por María –el 226% de su PIB. El Fondo Monetario Internacional considera que la producción económica del país bajará este año el 14%,  y le tomará al país cinco años para recuperar su nivel previo al huracán María.

Como respuesta a la magnitud de este desafío, el Primer Ministro Roosevelt Skerritt ha prometido que Dominica se convertirá en la “primera nación resiliente ante el clima” en el mundo. (Véase el artículo en ECPA, Starting Over: Building Resilience in the Face of Disaster.)

A comienzos de este año, el gobierno lanzó la iniciativa Climate Resilience Execution Agency of Dominica (CREAD) para coordinar e implementar sus esfuerzos a largo plazo en esta área. James Fletcher, ex-Ministro de Desarrollo Sostenible de Santa Lucía fue designado para dirigir esta nueva agencia la cual está recibiendo ayuda financiera de parte del Reino Unido para la instalación del emprendimiento.

Donantes internacionales están comenzando a implementar una amplia gama de proyectos en diferentes sectores de Dominica. El financiamiento del Banco Mundial ayudará a restaurar las flotas pesqueras, las haciendas y las viviendas destruidas por el huracán; al mismo tiempo Canadá anunció recientemente una iniciativa para reconstruir varias escuelas.

Es entendible que tomando en cuenta el mensaje urgente sobre el cambio climático que trasmitió el huracán María, los planes de Dominica en el sector energético han despertado particular interés entre los donantes.  Francia está financiando un estudio para identificar la manera en que la red eléctrica puede ser más resiliente; la Unión Europea está apoyando un trabajo para que la energía solar pueda ser almacenada en baterías para los puertos y otras infraestructuras básicas; la Iniciativa Clinton sobre Cambio Climático está ayudando a diseñar un Plan Integrado de Recursos Eléctricos para determinar la combinación adecuada de energías renovables.

El potencial geotérmico

El Embajador Henderson indicó que Dominica avanza con sus planes para desarrollar sus abundantes recursos geotérmicos. Si bien el huracán del año pasado retrasó el proyecto en aproximadamente 6 meses, a principios del próximo año debe comenzar la construcción de una planta geotérmica de 7-megavatios y un pozo de reinyección. Este proyecto que podría entrar en operaciones a fines de 2020, se espera que pueda satisfacer un tercio de las necesidades energéticas del país. La energía será producida por la empresa gubernamental Dominica Geothermal Development Company y trasmitida y distribuida a los clientes a través del acuerdo de compra de energía con Dominica Electricity Services, Ltd. (DOMLEC), la empresa eléctrica mayormente privada que sirve la isla.

El Gobierno ya ha invertido US$9 millones para perforaciones de pozos de producción y el costo general del proyecto requerirá cerca de US$33 millones más. El proyecto está recibiendo importantes aportes financieros del Banco Mundial y financiamiento adicional de Nueva Zelanda, el Reino Unido y SIDS DOCK, una iniciativa del sector energético dirigida a los pequeños estados insulares en desarrollo.

Además, señaló el Embajador que después del huracán se han introducido modificaciones al diseño para que la construcción tenga más resiliencia enterrando las líneas de energía que conectan la planta geotérmica y el sistema de distribución. Indicó que es posible que otras líneas eléctricas de la isla también podrían ser enterradas, especialmente en los centros urbanos más poblados.

Dominica, que como Puerto Rico tiene zonas montañosas, también está contemplando la posibilidad de proteger mejor de futuras tormentas al sistema de trasmisión y distribución aérea de energía eléctrica. Las microredes solares con baterías de almacenamiento podrían ofrecer “islas planeadas,” especialmente en las comunidades más pequeñas y más remotas.

“En el caso que las líneas principales de trasmisión fueran dañadas se podría simplemente trasmitir energía desde dentro de estas áreas”.

Si bien la distribución y trasmisión tienden a ser los aspectos más vulnerables, la infraestructura de generación de energía también debe ser mejorada. María dañó una pequeña planta hidroeléctrica así como un generador diésel que estaba en un edificio que fue destruido por el huracán.

Resiliencia humana

Cuando el Embajador Henderson se encontraba recientemente en Dominica, los residentes aguardaban ansiosamente un potencial golpe del huracán Isaac. Finalmente, éste se debilitó y cambió de dirección --el titular de un periódico del Caribe destacó “Skerritt agradece a Dios a medida que Isaac se dirige al océano”—pero durante un tiempo la gente se lanzó a prepararse para lo que podía venir, indicó el Embajador.

“Aún si fuera solo un huracán Categoría 1, la gente tomó precauciones como si fuera un huracán Categoría 5”. Después de una experiencia como María, “siempre sientes que tienes que prepararte porque tú viste lo que ocurrió y sabes qué se puede esperar.”

La propia casa del Embajador Henderson perdió el techo con el huracán María, de manera que él entiende cuales son los efectos de una experiencia de este tipo. Al respecto indicó “Creo que la gente está aún traumatizada. Para ser honesto, yo también lo estuve durante un momento”. Al mismo tiempo él sabía que no pasaría mucho tiempo después de la amenaza de Isaac para que todos regresaran otra vez “a construir y tratar de poner las cosas en marcha y continuar su vida juntos otra vez.”

“La gente es más resiliente de lo que algunas veces pensamos”, indicó el Embajador.