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jueves, 10 marzo, 2016

¿Cómo sabemos si el planeta realmente se está calentando?

 La medición juega un papel importante para hacer frente a los retos del cambio climático. La Medición - ciencia de la metrología - proporciona los medios para asegurar su exactitud, precisión y reconocimiento internacional.

El cambio climático es una realidad que afecta la economía de todos los países y el bienestar de su gente. Además del calentamiento global, la evidencia de sus consecuencias incluye la contracción de glaciares, fenómenos meteorológicos extremos y la elevación del nivel del mar, entre otros. América Latina y el Caribe están en mayor riesgo debido a su vulnerabilidad, y a sus tendencias al alto desarrollo urbano en zonas costeras bajas. El Acuerdo de París sobre el Cambio Climático y la reciente aprobada agenda de desarrollo sostenible 2030, incluyen una serie de compromisos para monitorear y examinar los progresos realizados en relación con las acciones de cambio climático. Un aspecto clave en este proceso es el desarrollo de inventarios de efecto invernadero para medir el progreso en la reducción de las emisiones.

La relación entre el avance del cambio climático y la medición es precisamente el enfoque del programa Energía Renovable y Ciencias del Clima: Desafíos en Metrología y Tecnología en las Américas (RECS por sus siglas en inglés). El objetivo principal de esta iniciativa implementada bajo el marco de la ECPA es fortalecer las capacidades de medición del cambio climático en las Américas con el fin de contribuir a la aplicación efectiva de políticas de energía limpia.

La OEA lanzó RECS a finales de 2013 con el apoyo del Departamento de Estado de EE.UU. Interesantes hallazgos han sido revelados con respecto a los desafíos asociados con las mediciones del clima, con primera fase del proyecto cerca de su conclusión. Por ejemplo, se hace evidente que con excepción de Argentina, Brasil y México, los gobiernos de la región carecen de capacidad técnica para producir los tipos de mediciones climáticas requeridas para evaluar el cumplimiento de la meta establecida por el Acuerdo de París. Por otra parte, RECS también detecta una desconexión entre las agencias reguladoras responsables de la producción de informes de cumplimiento con relación a los objetivos establecidos en París, y los institutos de metrología que tienen, o al menos deberían tener, un conjunto de habilidades técnicas requeridas para producir este tipo de mediciones. La inadecuada coordinación entre las agencias locales también frustra los esfuerzos de los gobiernos, cuyos líderes se mostraron firmes en su determinación de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en París.

Por otro lado, RECS también identificó campeones en diferentes sectores de medición del clima. Por ejemplo, México es líder en la medición de las emisiones de gases de efecto invernadero. Chile desarrolló habilidades altamente técnicas para medir pronosticados de modelización atmosférica por fenómenos meteorológicos. Uruguay domina las mediciones de energía renovable relacionadas con el viento, el desarrollo de la energía solar e hidráulica. Argentina por su parte  ha desarrollado fiables normas de medición en diferentes industrias y tecnologías.

La protección del medio ambiente requiere de mediciones fiables a largo plazo. La iniciativa RECS está proporcionando los primeros pasos hacia la cooperación regional en este campo, de manera que todos los países del hemisferio puedan recibir el apoyo necesario para poder medir su progreso hacia la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero y la adaptación a partir del año 2020.