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En busca de nuevas sinergias entre el agua y la energía

He aquí dos problemas que parecen no relacionarse: la intermitencia de la energía solar y eólica, y la frecuente escasez de agua dulce. Según un ingeniero del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), un sistema integrado que combine tecnologías existentes —y que funcione en su totalidad con energías renovables— podría resolver ambos problemas. Además, sostiene que muchas zonas de las Américas cuentan con la topografía ideal para poner a prueba este sistema. La clave es que haya montañas junto al mar.

Ya existe toda la tecnología necesaria para este sistema de agua y energía, señala Alexander Slocum, Profesor de Ingeniería Mecánica en la Cátedra Walter M. May y A. Hazel del MIT y autor principal de un artículo sobre este tema, publicado en la revista Sustainable Energy Technologies and Assessments.

El sistema que se ha imaginado combina el bombeo hidráulico para almacenar energía y producir electricidad de reserva para los sistemas de energía solar y eólica, y un sistema de ósmosis inversa para desalinizar el agua. La primera parte, la bomba hidráulica, almacena agua —y por lo tanto, energía— en un depósito con revestimiento, construido a gran altura junto al mar.

“Se necesita una batería gigante para almacenar la energía solar y eólica”, explicó Slocum en una entrevista telefónica. “Necesitaremos baterías de gran tamaño porque el viento no siempre sopla y el sol no siempre brilla.”

Con la ayuda de energía solar y eólica, se bombea el agua al depósito y allí queda almacenada. Cuando no hay suficiente viento o luz solar, se libera el agua por las tuberías y pasa por las turbinas generando energía eléctrica en su regreso al mar. En otras palabras, una fuente de energía intermitente ahora puede ser constante.

La segunda parte del sistema es la planta desalinizadora que emplea el proceso de ósmosis inversa para obtener agua dulce del agua del mar. Este proceso, que consiste en hacer pasar a presión el agua por membranas semipermeables, en general requiere grandes cantidades de energía. Además, por cada litro de agua dulce se genera casi un litro de salmuera, que es demasiado salada y tóxica para la vida marina.

Con un sistema integrado de bombeo hidráulico y ósmosis inversa conocido en inglés como IPHROS, como el que propone Slocum, cerca del 5% del agua del depósito sería enviado a la planta de ósmosis inversa y no a las turbinas. La presión del agua descendente generaría la energía necesaria para el proceso de desalinización y eliminaría la necesidad de recurrir a bombas de alta presión utilizadas en los sistemas de ósmosis inversa existentes. Slocum señaló que esta planta podría producir suficiente agua dulce para cubrir las necesidades locales, incluso para la industria y la agricultura.

En la actualidad, una etapa costosa de la desalinización es el tratamiento de la salmuera, residuo de la extracción del agua dulce. No se puede verter en el mar, por lo que debe ser bombeada a través de largas tuberías para que lentamente se mezcle con el agua de mar. Mediante un sistema integrado, la salmuera podría ser liberada en el gran flujo de agua de las turbinas, que la diluiría hasta llegar a niveles seguros, señala Slocum.

El almacenamiento con hidrobombeo ya se utiliza ampliamente en Suiza, por ejemplo, y un sistema que emplea agua de mar se ha utilizado con éxito durante años en Okinawa, Japón. Por su parte, las plantas de ósmosis inversa se utilizan en varias zonas áridas del mundo. “No existiría el moderno Oriente Medio sin la ósmosis inversa”, señaló Slocum.

La idea de combinar los sistemas eléctrico e hidráulico no es nueva. Slocum explicó que un investigador japonés que trabajaba para las Naciones Unidas creó el concepto en la década de 1970, pero no prosperó ya que en ese momento los combustibles fósiles eran económicos, las energías renovables eran costosas y el cambio climático era un problema menos urgente. En la actualidad, señala Slocum, las circunstancias son muy diferentes. “Si el mundo no evoluciona rápidamente hacia una sociedad sustentada con fuentes de energía renovables, estaremos perdidos sin importar lo ricos que seamos”.


Potencial para las Américas

Varios lugares de las Américas poseen las características naturales necesarias para operar un sistema electro-hidráulico integrado. “Cualquier región costera con una montaña cercana podría ser un lugar viable”, señaló Enrique Shadah, que trabaja en el Laboratorio Mundial de Educación Abdul Latif Jameel del MIT y que ha ayudado a Slocum a conectarse con personas ajenas a la universidad para crear consciencia sobre este tema.

En teoría, la montaña o el acantilado no necesitarían estar junto al océano —la tubería para transportar el agua desde el mar hasta la cima podría ser más extensa— pero “cuanto mayor sea la distancia entre el depósito y la orilla, mayor será el costo”, señaló Shadah en una entrevista.

Los posibles lugares que Slocum y sus colegas han identificado son, sin ningún orden en particular, el norte de Chile; las zonas cercanas a Los Ángeles, California; Baja California, México; las islas Lanai y Maui en Hawái; Lima, Perú; la isla Española y otras islas montañosas del Caribe; y zonas cercanas a Río de Janeiro, Brasil.

Slocum mencionó un proyecto que se quiere realizar cerca de Iquique, Chile, donde la compañía Valhalla está buscando fondos para financiar un proyecto de hidrobombeo llamado Espejo de Tarapacá. La compañía realizó un video disponible en línea que muestra las condiciones ideales para la instalación de la planta, un acantilado junto al océano Pacífico y la intensa radiación solar del Desierto de Atacama.

“Nuestra investigación muestra que Chile cuenta con las mejores condiciones de las Américas para el almacenamiento de agua de mar bombeada”, dijo el gerente general de Valhalla, Juan Andrés Camus en un mensaje de correo electrónico, agregando que la empresa está analizando la posibilidad de instalar una planta de desalinización en un embalse superior.

Mientras tanto, señala Slocum, una compañía de California llamada Oceanus Power & Water LLC ha estado trabajado en la construcción de un sistema integrado —un concepto parecido al que Slocum describe, pero desarrollado de manera independiente— en el noroeste de México.

En una entrevista telefónica, Neal Aronson, Gerente General de Oceanus, declaró que la compañía ha elegido un área del estado de Sonora, en el Mar de Cortés (también conocido como golfo de California). Además, está por iniciar un detallado estudio de factibilidad, seguido por un proceso de autorización.

A pesar de haberse negado a dar detalles, Aronson señaló que la planta prevista podría almacenar más de 200 megavatios y producir más de 180 millones de litros de agua dulce por día. Es la solución lógica para un lugar como Sonora, donde abunda la energía solar, la población está en crecimiento y la escasez de agua impide el futuro crecimiento económico, declaró. “Para México es esencialmente un problema de desarrollo económico.”

Esta clase de sistema brinda una solución al problema del almacenamiento de energía de una manera más amigable para el medio ambiente que las baterías, señaló Aronson, y utiliza una tecnología comprobada. Además, al ubicar e integrar los sistemas de almacenamiento de energía y de destilación en un mismo lugar, genera importantes ahorros en gastos operativos y de capital.

Aronson comentó que ha estado trabajando con una importante empresa de ingeniería para crear diseños que puedan adaptarse tanto a las necesidades de zonas con una gran población urbana como a pequeños Estados. El sistema puede diseñarse de diferentes maneras según la necesidad primordial: agua dulce o almacenamiento de energía.

Aunque todo esto sea lo más lógico, cuesta dinero —probablemente mucho dinero— y en general, los inversores conservadores no quieren ser los primeros. “El desafío es que nadie lo ha hecho antes”, señaló Aronson.

Sin embargo, cree que la idea tiene potencial. “En cualquier lugar donde haya una gran población costera en una zona semiárida, esta es una solución viable e importante”, concluyó.

Por su parte, Slocum no desea hablar sobre el posible costo de un proyecto IPHROS y subraya “soy ingeniero, no me dedico a las finanzas”. Sin embargo, indicó que el proyecto más pequeño y económicamente viable constaría de un sistema de unos 100 megavatios que suministraría electricidad a casi 100.000 personas y 500 litros de agua dulce por persona al día.

En un artículo del MIT publicado el año pasado sobre el concepto IPHROS se decía que el costo estimado es de entre $5.000 y $10.000 por persona; es decir, un sistema de 100 megavatios costaría entre $500 millones y $1 mil millones e incluiría el equipo de bombeo y ósmosis inversa, así como los sistemas de energía solar y eólica.

“Todos dicen que es demasiado dinero, pero pensándolo bien este sistema nos brindaría energía renovable las 24 horas del día y agua para siempre”, declaró Slocum.

Impulsado por la necesidad de actuar ante el cambio climático, le impacientan los obstáculos económicos. “La mejor inversión a largo plazo para nosotros y para nuestros hijos y nietos es salvar el planeta. Además, podemos hacerlo sin sacrificar nuestra calidad de vida”, señala.

Tecnológicamente, señaló Slocum, nada impide la realización de un proyecto como este porque las diferentes partes que lo integran ya están hechas. “Tenemos la tecnología y la capacidad económica e industrial para hacerlo”, señaló.

Slocum sostuvo que publicó un artículo en 2016 para difundir estas ideas más ampliamente y generar el mayor interés posible. (El artículo se puede descargar de forma gratuita en el siguiente enlace. No está interesado en trabajar de forma directa con empresas, ni obtener beneficios económicos de ningún proyecto. “No me opongo a que la gente cree empresas y gane dinero haciéndolo. Es genial. Dios los bendiga. Todos nos beneficiaremos al brindar nuestra ayuda para salvar el planeta”, concluyó. 

La Alianza de Energía y Clima de las Américas (ECPA) organizó un seminario web, con la participación del MIT, sobre el concepto del sistema electrohidráulico integrado, o IPHROS, por sus siglas en inglés. El objetivo es explicar la idea detalladamente y explorar el interés que puedan tener los países miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y las instituciones financieras por implementar un proyecto de prueba en la región. 

La relación agua-energía es de permamente interés para la ECPA, que llevó a cabo diálogos regionales en Panamá y Barbados sobre el tema en 2016.

Vea el seminario web realizado el 8 de mayo, 2018:

Reconstrucción de la infraestructura en las islas del caribe tras un huracán: cuando el modelo "business-as-usual" es riesgoso

En septiembre de 2017, dos huracanes Categoría 5 atestaron un golpe devastador a los estados insulares del Caribe, causando enormes pérdidas humanas y económicas. Uno de los retos inmediatos consiste en rehabilitar las redes de energía eléctrica, agua potable, telecomunicaciones y transporte. Teniendo en cuenta patrones climáticos cada vez más intensos que se agudizarán como consecuencia de los efectos del cambio climático, es fundamental reconstruir la infraestructura del Caribe para que resista futuros desastres naturales. No alcanzará con reconstruir la misma infraestructura con la incorporación de algunos componentes más resilientes, o en tanto que una nueva versión del mismo diseño que falló ante los eventos recientes. Para enfrentar futuros desastres, los sistemas de energía, agua y transporte que se reconstruyan deberán ser resilientes, autónomos y seguros. La reconstrucción de sistemas centralizados de energía y agua requerirá de mucho tiempo y capital. Sin embargo, es posible incorporar tecnologías existentes y recursos disponibles a nivel local a fin de reducir el riesgo de fallas del sistema, ahorrar tiempo y dinero y, al mismo tiempo, brindarle a la comunidad una infraestructura funcional de manera expedita y con eficiencia mejorada.

Acerca de la resiliencia

¿Qué significa que la infraestructura sea resiliente? El elemento esencial consiste en reducir sus probabilidades de falla. Si la falla ocurre, la infraestructura resiliente se planifica y ejecuta de manera tal a reducir sus efectos negativos y mejorar la capacidad de recuperación.

Si nos atenemos a esta definición, constatamos que los tradicionales sistemas centralizados de suministro eléctrico y tratamiento del agua distan de ser resilientes. Sus naturalezas de redes jerarquizadas implican que una interrupción en una zona pueda afectar a una porción mucho mayor del sistema, agravando las pérdidas humanas y económicas durante y después de un desastre. Cuando una falla ocurre en una red eléctrica de características típicas, la práctica habitual consiste en recurrir al uso de generadores diésel de emergencia. Como los sistemas centralizados de tratamiento y suministro del agua dependen de la red eléctrica, éstos pasan a depender de los mismos generadores diésel.

La lección que aprendimos con Katrina, y ahora con Irma y con María, es que este plan de emergencia no propicia una recuperación rápida. Si bien se contaba con millones de litros de diésel, a menudo no había electricidad para bombear el combustible de los tanques de almacenamiento centralizado. Incluso si se lograba extraer el combustible de los tanques, la capacidad para transportarlo era limitada. En muchos casos, los generadores presentaban filtraciones de agua, eran vetustos o por algún otro motivo no funcionaban. En algunos casos se recurrió a sistemas de batería, pero estos suelen tener una autonomía corta de 30 minutos hasta un máximo de tres horas.

Figura 1: Para una infraestructura resiliente es clave contar con la mayor cantidad de alternativas a fin de evitar fallas sistémicas. Esto se logra mediante la diversificación de las fuentes y las tecnologías de suministro de energía y agua. Reconstruir sistemas centralizados con puntos únicos de falla no es la solución.

La infraestructura resiliente minimiza la probabilidad de interrupciones del suministro porque cuenta con múltiples opciones de respaldo interconectadas pero independientes que la resguardan de fallas que, de otro modo, llevarían a cortes del servicio. Las fuentes locales de energía y agua que están cerca de o en los sitios en los que se las necesitan también contribuyen a la resiliencia de la infraestructura dado que mejoran la eficiencia y el acceso. La reconstrucción de la infraestructura de la energía y el agua con fuentes autóctonas de energía elimina para siempre la dependencia con respecto a un punto central de acceso. Por ejemplo, un sistema local distribuido de energía denominado "generación híbrida de energía renovable distribuida in situ", utiliza múltiples tecnologías (Ej.: solar, eólica, geotérmica, hidroeléctrica) que pueden funcionar en conjunto o en forma independiente. Un sistema de tales características no puede ser controlado remotamente, por lo que es ciberseguro. Tampoco requiere de combustible, por lo que una cadena de suministro comprometida deja de ser un problema. Los generadores se pueden combinar con fuentes de energía renovable o almacenada en baterías, o incluso con pequeños generadores de propano o pilas de combustible. Los generadores eléctricos más grandes a base de biomasa residual, hídricos y geotérmicos pueden proporcionar energía las 24 horas por tiempo indeterminado. Estos sistemas pueden operar en todo momento y en todas las condiciones, garantizando el acceso de las personas a la energía y al agua potable proveniente de plantas de tratamiento durante y después de los desastres.

Abordar la pérdida de energía y de acceso al agua a nivel local a través de una planificación cuidadosa de los recursos disponibles en el lugar, especialmente la energía renovable y el agua, para aplicarlos a usos adecuados puede acelerar el proceso de recuperación. Después de un desastre natural, la reconstrucción de la infraestructura de la energía y el agua para que pueda resistir fenómenos meteorológicos extremos no puede basarse en un criterio de corto plazo, sino que debe proveer a la sostenibilidad y el crecimiento a largo plazo de las comunidades.

Priorización de la infraestructura crítica

Al considerar la reconstrucción de las comunidades insulares, es importante recordar que la ejecución apresurada de los esfuerzos de auxilio inmediato puede crear obstáculos no deseados para el crecimiento y la sostenibilidad a largo plazo. Con esto en mente, la primera orden del día para las comunidades insulares es evaluar qué es lo que debe funcionar en todo momento durante un fenómeno climático extremo. Esta infraestructura crítica de agua y energía a menudo puede ser respaldada mediante generación híbrida de energía renovable distribuida in situ.

Las comunicaciones son una de las funciones esenciales más importantes durante las emergencias, incluyendo torres celulares, comunicados del gobierno o cámaras. Los servicios de primeros auxilios tales como la policía, los bomberos y la asistencia médica de emergencia también cumplen funciones esenciales. Otras necesidades incluyen cañerías y bombas de agua, residuos cloacales y combustibles, así como las funciones básicas de las plantas de saneamiento y alcantarillado. Las señales de tránsito, el alumbrado público y la señalización también son fundamentales para prevenir atascos y movilizar de manera expedita los primeros auxilios, los equipos de reconstrucción y demás servicios. Lo mismo aplica a la iluminación y las comunicaciones de los ferrocarriles, puertos y aeropuertos. Si bien los centros de datos tienen múltiples mecanismos de respaldo, muchos de ellos se desconectan debido a que los proveedores de combustible no llegan a tiempo para llenar los tanques de los generadores diésel.

En los edificios, las funciones críticas incluyen la señal inalámbrica de Internet, la telefonía, la seguridad y el funcionamiento de al menos un ascensor. Los quirófanos de los hospitales, los centros de datos en los edificios y las bombas de desagüe para prevenir inundaciones deben funcionar durante los desastres. En climas meridionales y septentrionales donde pueden producirse temperaturas extremas, el funcionamiento de los sistemas de calefacción y refrigeración es esencial para garantizar un confort térmico básico y para proteger la salud de las poblaciones vulnerables.

A nivel comunitario, el suministro eléctrico de ciertos centros comerciales geográficamente dispersos y dotados de cajeros automáticos, refrigeración para alimentos y bombas de combustible ayuda a mantener el funcionamiento de la sociedad civil. A fin de aliviar la carga de los hospitales locales, el suministro eléctrico a centros de atención médica (Ej.: atención primaria, oftalmología y odontología) ubicados en estos centros comerciales puede ayudar a garantizar que los hospitales solo atiendan los problemas de salud más graves. Las escuelas que generen su propia energía eléctrica pueden servir como punto de convergencia para los primeros auxilios o para las personas desplazadas de una comunidad. En situaciones de gravedad extrema, se puede recurrir al uso de una escuela si ésta genera suficiente electricidad para abastecer su oficina, laboratorio de computación, cocina y gimnasio, los cuales representan aproximadamente un tercio de la energía total consumida. En situaciones normales, la escuela reduce drásticamente su gasto en electricidad.

Teniendo en cuenta la importancia del agua para el sustento humano —la mayoría de los humanos perece sin agua por tres o cuatro días, es fundamental que todos estos puntos críticos de convergencia cuenten con reservas de agua potable para el consumo de las personas. Estas reservas se pueden tratar y reutilizar con mecanismos de filtración de respaldo, muchos de los cuales están disponibles en el mercado y pueden funcionar incluso sin necesidad de energía.

En el Caribe, el volumen de precipitaciones durante los meses de lluvia favorece la recolección pluvial aplicada al abastecimiento de la demanda durante períodos secos. Asimismo, otorga a las comunidades y a las personas acceso local a agua limpia, aun durante un desastre. Un mejor uso de recursos hídricos como el agua de lluvia no solo mejora el acceso al agua potable, sino que también reduce la necesidad de procesos de extracción y tratamiento como la desalinización, que demanda mucha energía y produce desechos. Reciclar las aguas residuales para usos que no requieren agua potable, tales como el riego y la descarga de inodoros, puede aliviar aún más la demanda de agua. Las herramientas de gestión de aguas pluviales tales como biozanjas, techos verdes, jardines de lluvia y estanques de retención, pueden mejorar la calidad del agua y mitigar los riesgos de inundación. También ofrecen beneficios adicionales a las comunidades, incluyendo la creación de espacios verdes que las personas pueden utilizar con diversos fines recreativos. Estas medidas, combinadas con el uso eficiente del agua en los edificios, pueden reducir drásticamente la demanda de agua dulce o subterránea. El establecimiento de sistemas comunitarios de suministro y tratamiento del agua también puede ayudar a reducir el desperdicio del agua potable durante el transporte debido a fugas que generan pérdidas por 46 mil millones de litros al día a nivel mundial.

Los métodos aquí presentados no solo ayudan a prevenir y mitigar los efectos de los desastres, sino que también pueden brindar prestaciones todo el año. La reducción de la demanda eléctrica mejora la eficiencia energética, hace que la red central sea más rentable y reduce la congestión de las líneas de distribución. En comunidades insulares como las del Caribe, esto mejora significativamente la capacidad de recuperación de la red eléctrica durante eventos imprevistos tales como desastres y otros cambios inesperados de la oferta y la demanda. Asimismo, una infraestructura energética resiliente aumenta la resiliencia de la infraestructura del agua, el alcantarillado y las telecomunicaciones. De manera similar, al mejorar el acceso confiable al agua mediante su uso eficiente, se reduce la cuantiosa cantidad de energía que se requiere para sanearla y transportarla. Además, permite que incluso las comunidades remotas tengan acceso a agua limpia en todo momento, aun durante y después de los desastres, cuando la falta de agua potable y saneamiento puede provocar la propagación de enfermedades transmitidas por el agua y otras amenazas a la salud pública.

Reconstrucción del sistema

En el caso de la energía eléctrica, en lugar de concentrarse en una sola tecnología, debe recurrirse a la cartera de energía renovable en su totalidad, así como a la generación distribuida híbrida avanzada, mediante el despliegue de sistemas modulares estándares que puedan operar entre sí y cuenten con la posibilidad de realizar diagnósticos a través de la red de Internet. En vez de reconectar un montón de cables, la electricidad puede entregarse a través de redes segmentadas y autorreparables similares a las que se adoptaron en el ámbito de las comunicaciones celulares y del Internet. La planificación de la red y la infraestructura crítica parecen estar evolucionando en piloto automático. Ha llegado el momento de replantear y reorientar las opciones con base en un perfil más práctico y resiliente, en el que las redes estén segmentadas y cada segmento esté compuesto por varias microrredes que combinen y administren la generación, el almacenamiento y la reducción de la carga eléctrica. En los edificios, el calentamiento solar de agua, la iluminación solar y las bombas geotérmicas de calor son capaces de producir energía de manera confiable y rentable. Otras medidas adicionales de alto valor energético pueden reducir drásticamente los costos eléctricos. Cuando se daña una parte del sistema eléctrico, los segmentos y las microrredes restantes pueden aislarse y seguir funcionando.

En el caso del agua, ha llegado el momento de descartar la práctica tendiente a tratar las diferentes escalas y usos del agua como entidades separadas e independientes unas de otras, y adoptar un modelo integrado de gestión que comprenda todo el sistema del agua. Ello implica una visión holística del agua potable, residual, subterránea y superficial, de las medidas de control de inundaciones y de otros factores relacionados con el sistema del agua visto que todos se interrelacionan y no pueden gestionarse adecuadamente en forma aislada. Por ejemplo, los métodos de extracción del agua como la perforación de pozos, realizados sin considerar la cuenca hidrológica en su totalidad, pueden afectar la disponibilidad de agua dulce en lagos, ríos y otras masas de agua superficiales interconectadas. Tener en cuenta estas relaciones antes de actuar puede ayudar a formular soluciones que aborden múltiples problemas en forma simultánea, incluida la calidad y disponibilidad del agua, la gestión del riesgo de inundaciones, la biodiversidad, la energía, la creación de espacios y el desarrollo comunitario.

Si bien hoy en día estas opciones comprobadas y rentables se aplican en Estados Unidos y en muchas partes del mundo, deben integrarse de manera óptima en sistemas regionales más amplios. La educación práctica de ingenieros, arquitectos, urbanistas y personal de compras de sistemas de energía y agua debe comenzar ahora.

Una mirada hacia el futuro en el Caribe

El alivio a corto plazo y la resiliencia a largo plazo en la reconstrucción posterior a un desastre abordan la importancia de la independencia energética e hídrica, especialmente con respecto a los fenómenos climáticos extremos y demás riesgos imprevistos. Hay otras consideraciones a largo plazo que son específicas para el Caribe. Una de las más importantes es el turismo. Los paisajes naturales del Caribe, el sol, las playas y las montañas, siguen atrayendo a muchos visitantes y desempeñan un papel fundamental para el desarrollo de las economías insulares. Mantener el equilibrio entre la demanda de recursos de los visitantes y la necesidad de conservar estos paisajes naturales, que son precisamente los que atraen a los turistas, ha sido un reto. Si bien turistas y residentes tienen intereses distintos con respecto al uso de los recursos, existe un fuerte y creciente interés entre los turistas por el ecoturismo. Además de aumentar la resiliencia, una infraestructura descentralizada y distribuida de energía y agua basada en recursos locales y tecnología limpia puede ser una oportunidad para que las comunidades insulares no solo conserven sus recursos y reduzcan la contaminación y los costos operativos, sino también para imponerse en tanto que líderes del turismo sostenible. En este contexto, las actividades de socorro a corto plazo representan una oportunidad para mejorar la industria hotelera en materia de crecimiento y resiliencia, desempeñando un papel más importante en la planificación de desastres. Ello redunda en una drástica reducción a futuro de los costos operativos y garantiza la preservación de los paisajes naturales que atraen a los visitantes.

Las tecnologías necesarias para que estos cambios ocurran existen y son económicamente viables en una gama extremadamente amplia de aplicaciones. No se utilizan ni se integran debido al desconocimiento general acerca de la integración del sistema y las pautas modernas de compras. Se requieren herramientas prácticas regionales y de planificación del uso de la tierra, y hace falta fomentar la educación general y específica. Las localidades necesitan ampliar la capacitación y la educación en una variedad de niveles para que los encargados de adoptar decisiones de gobierno, financieras y empresariales puedan formular las preguntas correctas y estar abiertos a adoptar tecnologías de última generación que impulsen el crecimiento resiliente adecuado de cada comunidad.

 

Por Scott Sklar, Profesor Adjunto, Universidad George Washington, Presidente, The Stella Group, Ltd (solarsklar@aol.com), y Hyon K. Rah, Profesor Adjunto, Universidad del Distrito de Columbia, Principal, RAH Solutions LLC, M.Arch, M.Sc, LEED AP, Env SP, Auditor Acreditado de Green Globe (hyon@rah.solutions)

Jamaica centro de atención

VIÑA DEL MAR, Chile—Después de anunciar que su país celebrará la Cuarta Reunión Ministerial de la Alianza de Energía y Clima de las Américas (ECPA), la Embajadora de Jamaica, Audrey Marks, habló en una entrevista sobre la importancia de los asuntos energéticos en la región del Caribe.

"Estamos decididos como país y como región a alcanzar ciertos objetivos macroeconómicos, y la energía es uno de los impulsores críticos de ese objetivo", dijo la diplomática, que representa a su país tanto ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) como ante los Estados Unidos. Dirigió la delegación jamaiquina en la reciente reunión ministerial de la ECPA en Chile.

En los últimos tres años, en parte debido a la baja en los precios del petróleo, Jamaica ha visto sus precios de electricidad caer de 0,40 dólares por kilovatio hora a 0,28 dólares, según Marks. Por supuesto, el país sabe por experiencia ya,  que esa tendencia puede cambiar, agregó.

"Lo que tenemos que hacer es utilizar esta ventana", dijo. "Estamos avanzando en la dirección correcta, ahora que estamos centrados en la diversificación energética, y queremos mantener este impulso".

A medida que se busca aumentar la seguridad energética y reducir la dependencia de los combustibles fósiles, el objetivo actual de Jamaica es generar el 30 por ciento de su electricidad a partir de energías renovables -incluyendo energía eólica, solar e hidroeléctrica- para 2030. Con el 10,5 por ciento a partir de 2016, está en camino de superar dicho objetivo, conforme lo indica la nota conceptual oficial preparada para la reciente reunión ministerial. Jamaica también está implementando medidas para mejorar la eficiencia energética.

La Embajadora Marks dijo que los estados insulares del Caribe en general están "tomando seriamente la diversificación energética", reconociendo que es fundamental para el desarrollo. El hecho de que Jamaica esté a la cabeza del proceso de la ECPA durante los próximos dos años, bajo la dirección del Ministro de Ciencia, Energía y Tecnología, Andrew Wheatley, ayudará a impulsar esos esfuerzos, dijo.

 "Necesitamos aprovechar esta oportunidad para realmente avanzar y mostrar el liderazgo caribeño".

ECPA EN ACCIÓN:Cuenta regresiva para Viña del Mar

Es oficial: ministros de energía de la región se darán cita en Viña del Mar, Chile, el 7 y 8 de septiembre para celebrar la tercera Reunión Ministerial de la Alianza de Energía y Clima de las Américas (ECPA). La presidenta chilena Michelle Bachelet invitó a todos los Estados miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) a participar, resaltando que “comparten la misma urgencia en propender por una Energía más limpia, eficiente y accesible que nos permita cuidar de nuestro medio ambiente y mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos.”

En un mensaje de video dirigido a los representantes presentes en una reunión del Comité Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI) de la OEA, realizada en la sede de la organización el 28 de marzo, Bachelet calificó la región como “privilegiada” en el almacenamiento de sus recursos de energía renovables.

“Solo en Chile puedo contarles que tenemos la zona con mayor radiación solar del planeta. Y cada uno de ustedes conoce también las ventajas que posee cada país en cuanto a sus recursos energéticos naturales.”

Sin embargo, añadió, este potencial solo puede ser bien aprovechado en un trabajo coordinado y  “atendiendo las necesidades de infraestructura, innovación y eficiencia, así como los desafíos de integración regional, entre otros que componen los pilares de ECPA.”


Durante la reunión del CIDI, el Embajador de Chile ante la OEA, Juan Aníbal Barría, detalló algunos de los pasos que su país ha tomado en el frente energético. Un importante aumento en el porcentaje de renovables en su composición de electricidad -de un 2 por ciento en 2008 a alrededor del 15 por ciento en 2016- ha dado lugar a una importante disminución en los precios de la electricidad, dijo. “Todo esto sin la necesidad de implementar ningún subsidio,” añadió.

Hablando en nombre del ministro chileno de energía, Andrés Rebolledo, quien estaba programado para asistir a la reunión pero tuvo que regresar inesperadamente a su país, el Embajador Barría destacó que cada país tiene sus propias necesidades energéticas, prioridades y circunstancias. Pero, dijo, los países de la región están dispuestos a afrontar los desafíos compartidos que implica el tema de la reunión ministerial: “Transición energética en las Américas.”

“El objetivo final, por cierto, es el mismo: avanzar en la transformación del modelo energético basado en energías fósiles hacia uno basado en energías limpias, renovables y más eficientes, fomentando nuevamente la innovación y la tecnología en energías del futuro, maximizando la eficiencia en el consumo y reduciendo la dependencia energética, especialmente en aquellos países con carencia de recursos energéticos convencionales.,” dijo.

Por su parte, el Embajador Vince Henderson, Representante Permanente de Dominica ante la OEA y Presidente del CIDI, destacó la importancia de tomar medidas concretas y prácticas para hacer realidad la transición energética. Instó a Chile, como anfitrión de la reunión ministerial, a reflexionar sobre cómo otros países podrían beneficiarse en términos prácticos de sus propios logros e instó a la Secretaría General de la OEA a determinar la mejor manera de pasar del diálogo a la acción. "La OEA como institución necesita definir su papel en esta transición energética", dijo.

Antes de la reunión ministerial, Trinidad y Tobago será sede de una reunión preparatoria en la que los Puntos Focales Nacionales de la ECPA establecerán las prioridades de cada país y las acciones propuestas. (Ver la historia relacionada en este número.)

Chile y Trinidad y Tobago son dos de los siete países del Comité Directivo de la ECPA.  Los otros son Costa Rica, la República Dominicana, Jamaica, México y los Estados Unidos.

En la reunión del CIDI, Beth Urbanas, Subsecretaria adjunta del Departamento de Energía de los Estados Unidos, expresó el apoyo continuo de los Estados Unidos a la ECPA y insistió en "el compromiso de los socios de ECPA de no solo identificar y discutir los desafíos energéticos regionales, pero de liderar la implementación de soluciones”.

En una intervención en nombre de la Comunidad del Caribe (CARICOM), el Embajador de Guyana ante la OEA, Riyad Insanally, describió el trabajo realizado a través de la ECPA, con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos, como un "salvavidas" para los países caribeños afectados por los desastres naturales. En el Caribe, dijo, las inversiones en la gestión del riesgo de desastres y  adaptación al cambio climático "son inversiones ‘sin opción´”.

"ECPA nos está ayudando a diseñar ciudades más saludables, habitables y funcionales, a construir vías energéticas más sostenibles, y para fortalecer nuestra capacidad para construir economías circulares", dijo el Embajador Insanally. "CARICOM espera que este apoyo continúe y que un verdadero esfuerzo de cooperación hemisférica sobre energía y clima surja de la Tercera Reunión de Ministros de ECPA en Chile".

 

Mensaje de la Presidenta Michelle Bachelet sobre la III Reunión Ministerial de la ECPA from ECPA on Vimeo.

 

Integración energética en América Latina: Iniciativa Conectando las Américas 2022

Conectar redes eléctricas y mercados traspasando fronteras es un proceso a largo plazo que requiere de un apoyo político sostenido del más alto nivel. Bien vale la pena este esfuerzo, puesto que la integración eléctrica beneficia a todos los países y sus consumidores. La integración eléctrica impulsa la competencia, lo que puede reducir los precios de la electricidad, movilizar inversión, facilitar el despliegue de las energías renovables, y fomentar la utilización óptima de los recursos energéticos a través de una región.

Las interconexiones eléctricas permiten a exportadores vender el exceso de su capacidad de generación energética, al tiempo que permite a los países importadores satisfacer sus necesidades eléctricas internas, comprar energía más barata, o evitar la escasez. Estas aumentan la confiabilidad  proporcionando a los gobiernos alternativas y flexibilidad para asegurar los compromisos la demanda eléctrica de sus países, especialmente de aquellos que en gran medida dependen de la energía hidroeléctrica y son vulnerables a las sequías. Las interconexiones eléctricas reducen los costos de infraestructura mediante la incorporación de economías de escala y la reducción de los requisitos de reserva.

Por estas razones, y dado el papel fundamental de los precios de la electricidad en la avance de la competitividad, los gobiernos de Colombia y EE.UU. pusieron en marcha la iniciativa Conectando las Américas 2022, en la Cumbre de las Américas de 2012 en Cartagena. Hemos recorrido medio camino del decenio del mandato de nuestros líderes para ampliar las interconexiones eléctricas y aumentar la generación energética con bajas emisiones de carbono en todo el hemisferio.

El gobierno de los Estados Unidos, en apoyo a Conectando las Américas 2022, ha dado prioridad a los continuos esfuerzos de América Central por fortalecer y ampliar su mercado eléctrico regional (MER) y el sistema regional de transmisión SIEPAC, siendo la sub-región más avanzada en la realización de nuestra visión presidencial de una América interconectada. De la mano del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros socios, el Departamento de Estado de los Estados Unidos organizó diálogos o foros políticos, reuniones ministeriales, foros con inversionistas y gobiernos regionales, empresas privadas de energía y financieras para identificar y resolver los obstáculos del MER que limitan los intercambios eléctricos y la inversión. Hemos proporcionado asistencia técnica especializada a instituciones regionales de Centroamérica y a los gobiernos nacionales responsables de la integración eléctrica para fortalecer los sectores energéticos, promover el consumo de energía limpia, y maximizar las oportunidades  de comercialización regional de energía. El vicepresidente Biden de los EE.UU. organizó una Cumbre de energía en mayo de 2016, donde el Grupo de trabajo en seguridad energética Centroamérica-EE.UU, presentó recomendaciones en un plazo determinado para acelerar el proceso de integración, incluyendo con México. Los líderes de América Central acordaron poner en práctica las recomendaciones tan pronto como fuese posible y reafirmaron su compromiso con esta iniciativa transformacional.

En América del Sur, el presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, expresó su apoyo a la integración eléctrica Perú-Chile, señalando que las discusiones se encontraban "en etapas avanzadas." Los ministros de energía de Perú y Chile, en declaraciones vía videoconferencia realizadas en un evento del Instituto de las Américas el 14 de septiembre, destacaron también la integración regional eléctrica como una prioridad. Un análisis técnico-económico avalado por el Departamento de Estado de los EE.UU. en 2015 sobre dos posibles interconexiones eléctricas, confirmó que cualquiera de los escenarios produciría beneficios comerciales para ambos países y mejoras en la confiabilidad. Dado que estos dos países todavía no están interconectados eléctricamente, avances concretos entre Perú y Chile serán de gran importancia para avanzar la interconexión de los Andes, un proceso respaldado por el BID y otros socios, y para la visión de Conectando las Américas de un hemisferio interconectado.

Mientras tanto, la Comunidad Andina (CAN) ha logrado avances importantes en desarrollar un marco regulatorio regional para gobernar un potencial de mercado eléctrico CAN-Chile, actualmente en revisión por los gobiernos. Si los gobiernos implementan esta norma, sería un gran paso hacia el avance de la comercialización de electricidad en la región andina. La mayoría de las naciones andinas continúan comercializando cantidades limitadas de energía a través de pequeñas interconexiones bilaterales, y Colombia, Ecuador y Perú han anunciado planes de expandir su infraestructura transfronteriza la cual aumentará su oportunidad de comercialización.

Otros esfuerzos están en curso para la ampliación de la interconexión eléctrica en América del Norte y entre Brasil, Guyana y Surinam, conocido como el "Arco Norte". Los gobiernos de Colombia y Panamá continúan apoyando la interconexión eléctrica bilateral propuesta. El Gobierno de Panamá está actualmente solicitando a las comunidades indígenas afectadas su consentimiento para iniciar las evaluaciones de impacto ambiental y social en el corredor propuesto.

En la región del Caribe no hay proyectos activos de interconexión eléctrica entre los países insulares. Sin embargo, los gobiernos de la región han logrado avances significativos en la utilización de las energías renovables con el apoyo de la Iniciativa de Seguridad Energética del Caribe, puesta en marcha por el vicepresidente Biden de los EE.UU en 2014 en República Dominicana. San Cristóbal y Nieves está desarrollando su recurso geotérmico en la isla de Nieves, con potencial para interconectar a San Cristóbal, ampliar el mercado interno de fuentes de energía renovable, con potencial de reducir la dependencia de combustibles fósiles del sector eléctrico nacional cerca a cero.

Cuando Chile celebre la ministerial de la Alianza de Energía y Clima en 2017, los gobiernos, las instituciones regionales y los aliados multilaterales de desarrollo tendrán la oportunidad de destacar nuestro progreso en el alcance de la visión de nuestros líderes de un continente americano interconectado desde Canadá hasta Chile y Argentina en 2022. A medida que nos acercamos a la mitad del camino, debemos celebrar el progreso significativo en Centroamérica y la región andina y acelerar la transición energética con energía sostenible, diversa y confiable a lo largo del continente. A tal fin, la Corporación de Inversiones Privadas en el Extranjero (conocida como OPIC, por sus acrónimo en inglés) del gobierno de EE.UU. aprobó más de $500 millones en proyectos de energía limpia en el Caribe y Centroamérica durante los años fiscales 2014-2015. Sectores energéticos limpios y estables apuntalan economías fuertes y prósperas y resaltan además el papel de la energía en el avance de la colaboración interamericana.

Sobre la autora: Faith Corneille sirve como Asesora regional principal en energía para la Dirección de Recursos Energéticos (ENR por sus siglas en inglés) del Departamento de Estado y actualmente trabaja desde la Embajada de los EE.UU. en San José, Costa Rica. 

                       

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¿Por qué invertir en una Economía Circular Eco-inteligente?


 

Entre los desafíos mundiales más grandes a los cuales nos enfrentamos están el acceso a agua fresca, alimentos, energía y otros recursos esenciales para mantener la vida humana  y las sociedades modernas como las conocemos hoy, mientras permanecemos dentro de los límites de la capacidad de la Tierra. En este blog, discutiré los méritos de invertir en una Economía Circular Eco-inteligente, la cual ofrece una oportunidad excepcional de soluciones creativas y tangibles a muchos de estos desafíos de una forma que es asequible, efectiva y sostenible. 

¿Cómo llegamos aquí?

La sociedad moderna ha sido posible gracias a la creatividad y la invención de tecnologías que han permitido la transformación de recursos naturales, que han sido relativamente asequibles, en fuentes de alta densidad energética (carbón, petróleo y gas). Esto condujo a la Revolución Industrial y se convirtió en la capacidad de manipular y utilizar materiales para fabricar productos e infraestructura, hasta mega-ciudades completas. Esta habilidad ha traído consigo un progreso significativo y prosperidad para muchas comunidades alrededor del mundo.

Sin embargo, esta industrialización de la sociedad también ha creado una mayor interdependencia y vulnerabilidad a los impactos del sistema económico. El sistema actual, que se fundamenta en un modelo lineal de “Tomar-Hacer-Disponer” se basa en un uso ineficaz de los recursos brindados por la naturaleza y conduce a consecuencias no deseadas tales como la generación de residuos, la contaminación del aire, agua, alimentos y otras necesidades de los seres humanos y el medio ambiente. Mantener este sistema económico lineal requiere la extracción continua de más recursos naturales, los cuales se están escaseando progresivamente y continúan generando desperdicios, lo que afecta negativamente la salud humana y del medio ambiente.

ASDF argumenta que muchos de los problemas ambientales y sociales que estamos enfrentando actualmente se pueden derivar de (1) fallas en la selección adecuada de materiales primarios y químicos no tóxicos, (2) la falta de uso racional de recursos naturales, (3) un fracaso en el diseño de productos básicos, hasta el nivel del sistema operativo económico actual. Hay un entendimiento que el modelo económico actual es la causa principal y al mismo tiempo la única esfera donde la intervención humana puede llevar a mejorar o solucionar las crisis globales de alimentación, agua, energía y materiales. Esto puede hacerse a través de Re-pensar y Re-diseñar el modelo económico actual y transformándolo en un modelo Económico Circular Eco-inteligente basado en los principios de diseño de la cuna a la cuna (Cradle-to-Cradle®).

Moviéndose hacia una Economía Circular

El término Economía Circular está ganando importancia global como un medio de acción internacional para ayudar a crear un nuevo modelo industrial y sistema económico que esté mejor alineado con las reglas de la naturaleza, mientras que permite a los seres humanos mantener los estándares de vida moderna. Debido a su reciente aparición como una nueva terminología, este concepto aún está en evolución sin lograr un consenso global sobre su definición. Debido a que el concepto incorpora y se basa significativamente en los principios de diseño Cradle-to-Cradle®, reconoce la necesidad de re-pensar la forma como estamos haciendo los productos y de moverse hacia un modelo económico circular.

La Fundación Ellen MacArthur describe la "Economía Circular" como una economía "restaurativa por diseño, que tiene como objetivo mantener los productos, componentes y materiales a su mayor utilidad y valor en todo momento". Ellos destacan cinco principios para llevar a cabo una Economía Circular: "(1) La economía circular es un modelo económico global que desacopla el desarrollo económico del consumo de recursos finitos; (2) Distingue y separa los materiales técnicos y biológicos, manteniéndolos a su máximo valor en todo momento; 3) Se centra en el diseño y uso eficaz de materiales para optimizar su flujo y mantener o aumentar las reservas técnicas y naturales; (4) Ofrece nuevas oportunidades para innovar en campos como el diseño de productos, modelos de servicios y negocios, alimentos, agricultura, materias primas  biológicas y productos; y (5) Establece un marco y los pilares fundamentales para un sistema resiliente capaz de funcionar a largo plazo "(Ellen MacArthur Foundation, 2013). William McDonough define la “Economía Circular”  como "un sistema económico lleno de recursos y un motor de innovación, que provee materiales limpios, energía, agua e ingenio humano. En esencia, la Economía Circular devuelve el "re" a los recursos" (MBDC, 2015).

ASDF reconoce a los principios de diseño Cradle-to-Cradle® como el fundamento de la llamada Economía Circular y presenta la necesidad de utilizar los términos "Eco-Inteligente" y "Circular" combinados, ya que la "Economía Circular" no garantiza que una vez se descubra cómo cerrar el ciclo de materiales y el uso de recursos a través del diseño, esto se logre respetando los límites y la capacidad regenerativa de los procesos de los ecosistemas de la Tierra.

Como un ejemplo de esta distinción,  considere la tasa de extracción de agua y el uso de los acuíferos para producir productos que son compatibles con el concepto de Economía Circular. Este modelo reconoce que debido al ritmo creciente y la necesidad de más productos por el aumento de la población, es muy difícil lograr un equilibrio  con la velocidad de la naturaleza y la capacidad de regenerar el acuífero con agua fresca. Esta capacidad depende en gran medida de las condiciones climáticas y otros fenómenos naturales que pueden resultar significativamente más lentos.

Cradle-to-Cradle® es una marca registrada por MBDC y es una plataforma de innovación para diseñar productos, procesos y sistemas que sean económica, social y ambientalmente beneficiosos basándose en una evaluación y análisis científico profundos. El diseño Cradle-to-Cradle® se caracteriza por tres principios derivados de la naturaleza: (1) Todo es un recurso para algo más, (2) Utiliza energía limpia y (3) Celebra la diversidad.

La filosofía Cradle-to-Cradle® reconoce que en la naturaleza, los "desechos" de un sistema se convierten en alimento para otro. Todo puede ser diseñado para ser devuelto a la tierra como "nutrientes biológicos", o recogido después del uso, desensamblado y reutilizado como materiales de alta calidad para nuevos productos como "nutrientes técnicos", sin generar contaminación.  Además, reconoce que los seres vivos prosperan con el ingreso de energía solar y que las construcciones humanas pueden utilizar fuentes de energía renovables, mientras se mantiene la salud ambiental y humana. Y así cómo la naturaleza celebra la diversidad,  los diseños  y soluciones deben responder a los retos y oportunidades que ofrece cada lugar de una manera elegante y efectiva. En lugar de tratar de minimizar el daño que los seres humanos infringen, Cradle-to-Cradle® replantea el diseño como una fuerza positiva, intencional  y regeneradora. Este cambio de paradigma revela oportunidades para mejorar la calidad, incrementar el valor y estimular la innovación (MBDC, 2015).

Así, para entender y reconocer que la Economía y la Sociedad Humana seguirán operando dentro del Ecosistema de la Tierra, es importante comprender (1) la capacidad regenerativa y la velocidad de los procesos de los ecosistemas, y (2) desarrollar inteligencia sobre cómo lograr un equilibrio entre la tasa de extracción continua debida al crecimiento de la población, la duración de los ciclos de uso en la economía circular para satisfacer las necesidades de la población mundial y la disminución neta del capital natural disponible en la Tierra. De esta forma, el desarrollo de una "Economía Circular Eco-inteligente” es vital para encontrar una solución a largo plazo.

En otras palabras, el nuevo modelo económico no sólo debería ser regenerativo y circular desde su diseño, sino también inteligentemente equilibrado con los procesos de los ecosistemas. El sistema de la Economía Circular necesita considerar que aunque usted puede lograr imitar la capacidad regenerativa de la naturaleza, esto necesita alinearse con la capacidad regenerativa de los procesos de los ecosistemas de la tierra, los cuales continuarán proporcionando el apoyo a las necesidades básicas como oxígeno, agua, energía, alimento y otros recursos que permiten que los seres humanos sobrevivan en el planeta.

ASDF cree que una "Economía Circular Eco-inteligente" es completamente compatible con el concepto de Desarrollo Sostenible y lo considera un marco adecuado para permitir un cambio de paradigma social sistémico hacia una Economía Circular Eco-inteligente que se alinea mejor con las reglas  y fundamentos de la naturaleza.

Si bien es necesario tener una visión estratégica a largo plazo basada en una Economía Circular Eco-inteligente, es aún más necesario tener un mecanismo pragmático concreto para llevar a cabo esta visión a largo plazo. Por lo tanto, ASDF ha establecido una alianza formal con MBDC, los desarrolladores del marco de diseño Cradle-to-Cradle®, y se ha especializado y desarrollado su capacidad interna para integrar adecuadamente los principios de diseño Cradle-to-Cradle® como base de todas sus intervenciones y ejecución de sus proyectos e iniciativas de transición a una Economía Circular Eco-Inteligente

En conclusión, el plan de desarrollo estratégico de ASDF para lograr el desarrollo sostenible es continuar asignando sus conocimientos acumulados, sus esfuerzos, habilidades y recursos para obtener soluciones prácticas e innovadoras para abordar problemas concretos de aire, agua, energía, alimentos, y materiales y diferentes retos, inspirados por los principios de diseño Cradle-to-Cradle® para facilitar la transición hacia Economías Circulares Eco-Inteligentes en las Américas. Para avanzar, debemos reconocer que la Economía está sujeta a la Sociedad, y que la Sociedad a su vez depende de la Ecología que provee el soporte vital básico para permitir que el ser humano sobreviva y prospere en el planeta Tierra

Para más información por favor visite: www.sustainableamericas.com.

 

Author: ing. Kevin de Cuba, MSc.

 

Kevin de Cuba es Co-Fundador y Director Ejecutivo de la Fundación para el Desarrollo Sostenible de las Américas (ASDF). En los últimos nueve años, él se ha especializado en los temas de Cradle-to-Cradle y Economía Circular y ha sido pionero en crear conciencia sobre estos temas, así como en apoyar la creación de capacidades y acciones en América Latina y el Caribe. El Sr. De Cuba tiene un título en Ingeniería de la Tecnología Ambiental con profundización en Manejo de Residuos de la Universidad Técnica de VanHall-Larenstein (VHL) y una Maestría en Desarrollo Sostenible con profundización en Energía y Materiales del Instituto Copérnico de la Universidad de Utrecht, Países Bajos.


 
 
 
 
¿Cómo llegamos aquí?

Modelos replicables de bajo consumo para escuelas y edificios implementados en tres ciudades

La Iniciativa de la ECPA en eficiencia energética en edificios municipales está apoyando tres proyectos piloto llevados a cabo en tres municipios-Valdivia, Chile; Goiania, Brasil; y Puerto España, Trinidad y Tobago-orientados hacia el desarrollo de prácticas y políticas de eficiencia energética con el potencial de ser replicables en otras ciudades de la región.

Un equipo de la Universidad Austral de Chile (UACh) realizó pruebas de eficiencia energética en una escuela rural en las fueras de Valdivia. Se formularon recomendaciones sobre las formas de reducir las facturas de electricidad de la escuela. En este caso, una considerable eficiencia se consiguió reemplazando accesorios de iluminación por lámparas LED, obteniendo una supuesta reducción en el consumo en exceso de 20%. Esta es la primera escuela en la región iluminada exclusivamente con dispositivos LED.

                                        

  

En Goiania, un equipo de expertos está llevando a cabo tres proyectos piloto bajo el paraguas de la ECPA para apoyar una solicitud de subvención con CELG, la compañía eléctrica local. El objetivo es utilizar este proyecto ECPA como un medio para acceder a fondos para el ahorro de energía de CELG para financiar las modernizaciones necesarias para aumentar la eficiencia energética. Esta experiencia tiene el potencial de ser replicable en otros edificios municipales, que también recibirían el apoyo de CELG. El socio ejecutor de FIU es la Universidade Federal de Goais, visit: http://edificioseficientes.org.

En Puerto España, la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y el socio local Energy Dynamics Limited (EDL) están implementando un proyecto de eficiencia energética en el edificio del Ministerio de Energía. El objetivo es reducir el consumo eléctrico entre 10 y 15 por ciento a través de normas y políticas de eficiencia energética. Un enfoque similar se busca en aproximadamente 400 edificios municipales de la isla. Para mayor información sobre el proyecto, visite: http://fiuecpa.com/trinidadecpa/.

                             

 

En 2013, Florida International University (FIU) adjudico licitación del Departamento de Estado de EEUU para liderar el proyecto ECPA en eficiencia energética junto a tres universidades de la región latinoamericana. Estas son:  Universidad Austral de Chile (UACh), Valdivia , Chile; la Universidad Federal de Goiás (UFG) en Goiás, Brasil; y la University of West Indies en Trinidad y Tobago. El propósito del proyecto es apoyar iniciativas que busquen reducir el consumo de energía en edificios municipales, a través del desarrollo e implementación de prácticas y políticas públicas que mejoren la eficiencia en el consumo de energía en las ciudades seleccionadas. Estas tres municipalidades han expresado la voluntad de abordar temas como:  emisiones de carbono, mejora de la eficiencia energetica en edificios municipales. Estas ciudades tienen un número considerable de población y un alto consumo energético. El proyecto comenzó en septiembre de 2013 y tiene una duración de 36 meses.

Vidas desgarradas: los efectos del cambio climático en la migración

A principios de 1999, menos de tres meses después que el huracán Mitch hubiese atravesado sus campos, acabando con el maíz, la papa y otros cultivos que había plantado, Israel Bail partió hacia los Estados Unidos para probar suerte como inmigrante indocumentado. Ahora, de vuelta en Quetzaltenango, Guatemala, mira hacia atrás y piensa en aquella decisión como su única opción en ese momento. "El huracán destruyó mis cultivos y ya no pude pagar mis deudas", explicó.

Las fuertes tormentas separan no sólo los árboles y estructuras, pero personas. A medida que los efectos del cambio climático se intensifican-resultando no sólo huracanes en más fuertes, pero en mayores desastres de menor movimiento como las sequías y aumento del nivel del mar- los países necesitarán tener cada vez más en cuenta sus efectos sobre la migración humana tanto dentro como entre sus fronteras.

Hasta cierto punto, la migración suscitada por el clima afecta a todos los países, grandes y pequeños, ricos y pobres. En los Estados Unidos, el huracán Katrina desplazó a cientos de miles de personas en el 2005, con Nueva Orleans perdiendo más de la mitad de su población durante un tiempo. Si bien la ciudad ha ido recuperando en los últimos años, sigue siendo considerablemente más pequeña de lo que era antes.

América Central y el Caribe son especialmente vulnerables a las tormentas violentas. En un informe de 2014-Derechos humanos de los migrantes y otras personas en el contexto de la movilidad humana en México – de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, revisa algunas de las causas de la migración hacia y a través de México. Se encontró que los desastres naturales en América Central y el Caribe "están figurando cada vez de manera más prominente entre los factores más adversos que causan que muchos migran en la región." Además de los huracanes, lluvias torrenciales e inundaciones, el informe señala otros factores tales como la creciente intensidad de las estaciones secas, la degradación del suelo y la elevación del nivel del mar.

El Índice Global de Riesgo Climático 2016 lista los 10 países del mundo más afectados por los efectos del clima durante un período de 10 años (1995-2014), y cuatro de ellos se encuentran en América Central o el Caribe: Honduras (# 1), Haití ( # 3), Nicaragua (# 4), y Guatemala (# 10). El índice, elaborado por una organización no gubernamental llamada Germanwatch, refleja principalmente el impacto directo de los fenómenos meteorológicos extremos. Se observa que a pesar que las pérdidas monetarias tienden a ser mayores en los países más ricos, " los países más pobres, en vías de desarrollo, son los más afectados."

A veces, cuando una repentina catástrofe golpea, la migración es casi inevitable. Este fue el caso de más de 800 residentes de la Pequeña sabana, Dominica, que tuvo que ser evacuada de forma permanente después de las inundaciones y deslizamientos de tierras provocados por la tormenta tropical Erika devastando este municipio en agosto de 2015. (El gobierno de Dominica se encuentra en el proceso de planificación de una nueva comunidad que se construye para los evacuados, de acuerdo con un informe a principios de este año por Caribbean News Now.)

Otros efectos del cambio climático evolucionan más lentamente. En los Andes, por ejemplo, los glaciares son una fuente importante de agua dulce, pero con el aumento de las temperaturas globales se están derritiendo a un ritmo sin precedentes. En Perú, Ecuador y Colombia, los glaciares más pequeños en altitudes más bajas (alrededor de 5.000 metros) probablemente desaparezcan por completo dentro de una generación, según Walter Vergara, especialista climático en el World Resources Institute.

"Esto es aterrador, porque hay muchos glaciares que están por debajo de los 5.000 metros", dijo Vergara, coautor de un estudio sobre el tema cuando trabajó para el Banco Mundial. Además del retroceso de los glaciares, las temperaturas más altas también contribuyen al secado de los ecosistemas de los humedales de alta montaña conocidos como páramos, que almacenan y liberan agua con el tiempo. Todo esto significa que menos agua estaría disponible en el futuro para la agricultura, la producción de energía, y otros usos.

“Con el tiempo, las personas que viven en las cuencas de alta montaña van a tener que adaptarse o migrar", dijo Vergara en una entrevista.

Otro ejemplo de un evento climático que sucede lentamente, es la decoloración del coral, vinculada al aumento de las temperaturas superficiales del mar. Este problema no sólo tiene un impacto en el turismo al atenuar los colores brillantes que atraen a los buzos; también amenaza la pesca, puesto que los arrecifes de coral mantienen colonias de peces. En algunas comunidades en el Caribe, muchas personas que dependen de la pesca para su sustento podrían terminar teniendo que trasladarse, dijo Vergara.

Para estar seguros, las medidas de adaptación a largo plazo están en marcha para hacer frente a estas dos situaciones. En el caso de los arrecifes de coral, los científicos están haciendo estudios genéticos para identificar los corales que son más resistentes a temperaturas más altas, un proceso que Vergara describe como "una carrera contra el tiempo." Por su parte, los países andinos, están considerando medidas como la creación de embalses artificiales de gran altitud y la introducción de plantas resistentes a la sequía.

No importa el riesgo climático en particular, dijo Vergara, los países y las comunidades deben reforzar sus esfuerzos por visualizar los impactos a largo plazo y participar en una planificación estratégica seria. Mientras tanto, agregó, la región debe hacer todos los esfuerzos posibles para eliminar las emisiones de combustibles fósiles. "Es algo que podemos hacer ahora", dijo.

Sensibilización

A escala mundial, el tema de la migración y el desplazamiento de la población es cada vez más ampliamente discutido en el contexto del cambio climático. El Acuerdo de París, adoptado en diciembre del 2015 incluye los migrantes entre los grupos cuyos derechos deben ser protegidos, y se refiere a la necesidad de "enfoques integrados para prevenir, minimizar y atender los desplazamientos relacionados con los impactos adversos del cambio climático."

Hablando en París durante las negociaciones sobre el clima, el Director General de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Embajador William Lacy Swing, dijo que la inclusión del tema en el acuerdo ayudaría a elevar la visibilidad de la "migración climática" como uno de los muchos factores producto de una "movilidad humana sin precedentes."

"No creo que, en general, nuestros gobiernos, particularmente nuestros parlamentos, sean lo suficientemente conscientes de lo que está sucediendo y por qué tienen la responsabilidad de abordar esto en términos monetarios y politicos", dijo.

Por supuesto, la migración es a menudo un fenómeno complejo con múltiples causas. El Embajador Néstor Méndez, Secretario General Adjunto de la Organización de los Estados Americanos (OEA), señaló que los factores no ambientales a menudo entran en juego después de un desastre y contribuyen a la decisión de migrar.

"Si usted tiene una comunidad muy pobre que ya está sufriendo de la pobreza, desde el mal gobierno, de la imposibilidad de acceder a ciertos servicios básicos, estas personas son más vulnerables a mover si son golpeados por un huracán o una sequía o una inundación a causa la infraestructura no está en su lugar para darles algunas de las protecciones básicas que les permitan resistir este tipo de desastres naturales y permanecer en casa ", dijo en una entrevista. Con todo el trabajo que se hace para hacer frente a las causas del cambio climático, "también tenemos que mirar a garantizar que la vulnerabilidad de nuestras comunidades se reducen", agregó.

La OEA puede ayudar a alertar sobre el problema y alentar a los países a establecer protocolos para hacer frente a la migración inducida por el clima, dijo el embajador Méndez. "Se necesita un enfoque integral, porque para reducir la vulnerabilidad al cambio climático se requiere una gran cantidad de trabajo en muchas áreas" desde redes sociales de apoyo para la reducción de la pobreza-hasta códigos de construcción inteligentes que impidan la edificación en zonas costeras bajas. Aunque los gobiernos nacionales suelen manejar las respuestas a los desastres naturales, dijo, también es importante trabajar con los gobiernos locales ya que gran parte de la implementación pasa a ese nivel.

"Me gustaría animar a todos aquellos que tienen un papel de liderazgo comunitario, en la administración de gobiernos locales, en el gobierno central, para ayudar a crear conciencia de cómo los cambios en el clima impactarán a nuestra gente en el largo plazo y la forma en que necesitaremos prepararse para ello, porque es una realidad ", dijo el Secretario General Adjunto.

Un proyecto con chispa

En Ciudad de Guatemala, un pequeño proyecto piloto para producir biodiesel a partir de aceite de cocina reciclado ha demostrado tanto potencial que sus organizadores esperan poder extenderlo para ayudar a impulsar toda una flota de vehículos públicos con claros beneficios para el aire y el agua.

La chicharronería "El Mañanero", un restaurante pintoresco situado cerca del mercado La Palmita en Ciudad de Guatemala, la especialidad de la casa es chicharrones y carnitas de cerdo embutidos en tortillas con guacamole, rábanos cortados en cubitos, jalapeños, y limón. Todo lo que la carne de cerdo chisporrotea se suma a la gran cantidad de aceite de cocina que solía verterse directamente por el desagüe. Ahora entra en recipientes plásticos de 5 galones, y finalmente recorre un camino hasta un tanque de gas, en forma de biodiesel.

Siomara Segura García, propietaria del restaurante, estaba feliz de encontrar una manera respetuosa con el medio ambiente para deshacerse de los residuos de aceite, sobre todo después del desastre que experimentó año pasado cuando el sistema de drenaje de El Mañanero se obstruyó y tuvo que cerrar durante tres días. Cuando escuchó hablar de un proyecto piloto que le daría la oportunidad de reciclar en vez de verter el aceite por el desagüe, no dejó pasar la oportunidad de participar.

"Fue un proyecto tan lindo que me llamó la atención. Estamos ayudando al medio ambiente. Estamos ayudando a las generaciones que vienen más adelante”.

Segura García es uno de los casi 400 propietarios de pequeñas empresas en seis de los mercados municipales de Ciudad de Guatemala que participan en el proyecto llamado Reciclaceite.

El proyecto recibió una subvención de $50,000 bajo la iniciativa de Comunidades Sostenibles en América Central y el Caribe. Este programa financiado por el Departamento de Estado de Estados Unidos y dirigido por la Organización de Estados Americanos (OEA), a través de la Alianza de Energía y Clima de las Américas (ECPA) -ha otorgado un total de 1 millón de dólares en pequeñas donaciones para apoyar 22 proyectos en diferentes países.

Reciclaceite reunió a varios actores clave. Fundación Solar, una gran organización ambiental sin fines de lucro en Guatemala, dirigió el proyecto en general, mientras que el gobierno municipal de Ciudad de Guatemala implementó el sistema de recolección de aceite. La Empresa Eléctrica de Guatemala, SA (EEGSA), una empresa privada que suministra electricidad a gran parte del país, contribuyó con $25.000 en fondos suplementarios, y la Asociación de Combustibles Renovables (Renewable Fuels Association) proporcionó apoyo adicional. La parte técnica de convertir el aceite usado en biocombustible corrió cuenta de la Universidad del Valle de Guatemala (UVG), una institución privada sin fines de lucro con un fuerte énfasis en tecnología.

El proyecto de reciclaje de aceite también tuvo un fuerte componente social. Dos hombres jóvenes que participan en un programa de empleo de la ciudad dirigido a jóvenes en riesgo, fueron contratados para recolectar el aceite de los cocineros del mercado, haciendo sus rondas en una camioneta luciendo el logo de la ciudad de color verde brillante y pulidos mensajes sobre la importancia de reciclar el aceite. (El proyecto incluyó un concurso para el diseño del logotipo y su mensaje.)

Otro elemento exitoso del proyecto ha sido la aceptación por parte de muchos dueños de pequeños restaurantes de mercado dispuestos a donar su aceite usado, según Marta Ximénez de Rivera, quien coordina el eje de energía de la Fundación Solar y asesora a la Junta directiva de la organización en materia de energía. "La gente tiene que estar involucrada. Si no es así, no es sostenible", dijo.

Inicialmente, los organizadores del proyecto enfrentaron algunos obstáculos logísticos y burocráticos para la creación del sistema de recolección y tratamiento. También tuvieron que dedicar tiempo educando a los propietarios de pequeñas empresas sobre el proceso de reciclaje, incluyendo los tipos de aceite de cocina que podían utilizarse, y cómo debía ser su almacenamiento.

"Recoger el primer galón fue toda una odisea," dijo Héctor Ávila, coordinador de innovación ambiental de la Dirección de Medio Ambiente de la ciudad, y quien diseñó el proyecto. Ahora, dijo, la ciudad recolecta 100 galones de aceite usado por semana y prevé que existen fuentes sin explotar. "Yo no recolecto más porque no puedo procesar más", dijo Ávila.

El proyecto piloto terminó oficialmente hace varios meses, pero la ciudad sigue recogiendo el aceite de los restaurantes participantes mientras se busca una solución a largo plazo. Ximénez de Rivera calcula que la construcción de una planta de biodiesel para el municipio costaría alrededor de $500.000, y está decidida a ayudar a que esto suceda.

"Este fue un piloto que queremos transformar en una realidad que beneficiará a la municipalidad en una escala más grande", dijo. La idea es comenzar con una planta pequeña modular que se pueda ampliar a medida que la red de recolección de aceite crece.

Por el momento, el aceite de cocina usado se recoge de los mercados, se procesa y se mezcla con el diésel convencional para producir combustible suficiente para operar seis vehículos-cuatro del Departamento de parques de la ciudad y dos de la compañía de electricidad.  Funcionan con una mezcla de un cuarto de biodiesel y tres cuartos de diésel regular, lo que reduce las emisiones de los vehículos en un 70 por ciento y representa el rendimiento óptimo de la inversión, según Ximénez de Rivera. Los motores no tienen que ser modificados para usar este tipo de mezcla.

Marvin Alvizures, quien está a cargo del suministro de combustible en la gasolinera de la ciudad donde el biodiesel se almacena y se bombea, dijo que el combustible biodegradable ha demostrado funcionar sin problemas. "Yo creí que iba a ver problemas con los vehículos, pero no lo hubo", dijo.

El aceite usado se procesa en una planta piloto de biodiesel en un laboratorio que es parte del Departamento de Ingeniería Química de la UVG. La asociación con esta "universidad verde" garantizó un alto estándar de calidad y mayor credibilidad en el proyecto, según Ximénez de Rivera.

El biodiesel puede ser producido a partir de aceites y grasas de origen animal o vegetal. Cuando se utilizan aceites desechados por la industria alimentaria, el proceso de conversión se inicia mediante el filtrado del aceite y se deja asentar; se añaden a continuación alcohol y un catalizador para descomponer el aceite en moléculas más pequeñas. Los pasos adicionales son eliminar el agua y subproductos tales como jabones y glicerina. El producto final es sometido a pruebas de pureza, viscosidad, densidad, y acidez, para asegurar que cumple con altos estándares, según Cristián Rossi Sosa, quien dirige el laboratorio de la UVG.

La planta de la UVG puede procesar 200 litros a la vez, y la conversión de los aceites usados ​​para biocombustibles toma de tres a cuatro horas. La universidad procesa desechos de aceite de otras fuentes, por lo que sólo puede manejar una cantidad limitada de aceite recolectado de los mercados.

Si la ciudad puede construir su propia planta, Ávila dijo, podría aumentar enormemente la cantidad de recolección de aceite usado no sólo de otros mercados, sino de restaurantes y hoteles de la capital. La esperanza es que la planta llegue a producir al menos 4.500 galones de biodiesel por mes, suficiente para operar toda la flota de vehículos con motor diésel de la ciudad. No traería sólo beneficios ambientales; también emplearía a más jóvenes, señaló Ávila.

Pero incluso en esta pequeña escala, el proyecto ha sido provechoso, según Gamaliel Zambrano, Director del Centro de Procesos Industriales. En primer lugar, dijo, se redujo de manera significativa la cantidad de aceite de cocina que se desecha por el sistema de alcantarillado ayudando a reducir la contaminación del agua subterránea. Y el uso de biodiesel reduce la contaminación del aire.

Mientras que los efectos sobre las emisiones pueden representar sólo una "gota en el océano" en términos del tráfico total en Ciudad de Guatemala, el gobierno de la ciudad está estableciendo un ejemplo fuerte y positivo, dijo Zambrano. "Es una gota que aporta, y muchísimo. Ese ejemplo en verdad se puede replicar."

Los cerezos: inspiración de la naturaleza para diseños ambientalmente amigables

La temporada del florecimiento de los cerezos por fin ha llegado. Al igual que cada año, los residentes y ciudadanos de Washington desfilan a lo largo de la orilla del río Potomac para ver los árboles florecidos, vistiendo la ciudad de magníficos tonos de rosa durante casi dos semanas. Para celebrar la llegada de la primavera, la Unidad Coordinadora de la ECPA hace propicia esta representativa fecha para explicar la filosofía de la "economía circular", que toma prestado principios fundamentales de "biomimética", un nuevo enfoque basado en el estudio e imitación de diseños y procesos de la naturaleza para resolver problemas socialmente relevantes.

¿Puede un edificio emular una estructura viva? ¿Qué pasaría si nuestros hogares y oficinas fueran como árboles -estructuras vivas que interactúan de manera productiva con su entorno? Estas preguntas llevaron al químico Michael Braungart y al arquitecto William McDonough a ver la naturaleza como un ser superior. Una especie de musa –hasta un oráculo quizás- que proporciona soluciones a problemas sociales. Imagine un edificio inmerso en el horizonte, la energía recolectada por el sol, la captura de carbono y la liberación de oxígeno. Imagine aire fresco, plantas autóctonas, y la luz del día en todas partes. En resumen, piense en un sistema de soporte de vida en armonía con los demás seres vivos.

El árbol del cerezo se utiliza a menudo como una metáfora para explicar los principios de la eco-eficiencia. El cerezo tiene sólo un impacto positivo en el medio ambiente. Miles de flores proveen fruta para las aves, los seres humanos y otros animales con el fin de que una semilla podría caer sobre el suelo, echar raíces y crecer. El árbol produce abundantes flores y frutos sin agotar su entorno. Una vez en el suelo, se descomponen y convierten en nutrientes que alimentan a los microorganismos, insectos, plantas, animales, y el suelo. La biomimética sugiere replantear diseños, materiales, productos y servicios basados ​​en la sabiduría inherente de la naturaleza. El estudio de una hoja para inventar una mejor celda solar es otro ejemplo de cómo se pone en práctica este principio.

Un edificio eco-eficiente-como ya sabemos-es un gran ahorro de energía. Reduce al mínimo la infiltración de aire sellando lugares por los que pueda filtrarse (ventanas no se pueden abrir.) Se reduce el ingreso solar con vidrio tintado, disminuyendo la carga de refrigeración en el sistema de aire acondicionado, reduciendo así la cantidad de combustibles fósiles utilizados.

Pero imagine ahora cómo un árbol de cerezo lo haría: durante el día, la luz entra. Vista ininterrumpida al exterior y un patio lleno de sol. Por la noche, el sistema ofrece el edificio con aire frío, limpiando los espacios de aire plano y toxinas. Una capa de hierbas locales cubre el techo del edificio para absorber el exceso de agua para protegerlo de la degradación.

Este último edificio es tan energéticamente eficiente como el primero, mientras que su diseño un objetivo más amplio y más complejo: crear un edificio que incorpore una gama de regalos naturales como el sol, la luz, el aire y la naturaleza, con el fin de mejorar la vida de sus habitantes. Por lo tanto, una “construcción inspirada en el árbol de cerezo” expresa una visión integrada de la comunidad y el medio ambiente centrada en la vida de todos, en cada uno de sus elementos. Estos edificios representan el comienzo del diseño eco-eficiente. Contribuyen a vislumbrar la diferencia entre la eco-eficiencia y eco-eficacia a diferencia de construcciones ordinarias.

El concepto de eco-eficiencia contenido en la filosofía de "economía circular" implica trabajar en las cosas correctas -los productos, servicios y sistemas adecuados-en vez de hacer las cosas malas menos dañinas. Una vez que las cosas correctas se están haciendo, hacerlas de manera "correcta" con la ayuda de prácticas eficientes y otras herramientas, tiene todo el sentido. Por lo tanto, llevar a cabo y cumplir con esta visión es la forma más precisa de imitar a la naturaleza, siendo los cerezos la fuente de inspiración para repensar el diseño de edificios eco-eficientes.  En las palabras de McDonough, la arquitectura eco-eficiente tiene como objetivo fundamental "construir edificios como árboles y ciudades como bosques".

En una época en que el cambio climático dejó de ser una profecía y se convirtió en una amenaza real, repensar nuestras formas es una necesidad. Ver la naturaleza como modelo; como medida; como mentor.  Maximizar y traducir la bondad de la naturaleza, su riqueza y esencia innovadora, es lo que fundamentalmente estos nuevos enfoques tienen como objetivo mediante la valoración de la naturaleza que no se base en extraer, pero en lo que se puede aprender de ella. En otras palabras, emular las formas, procesos y sistemas de la naturaleza para luchar por un desarrollo más sostenible y un futuro mejor para resolver problemas humanos básicos.

Los primeros árboles de cerezo en Washington DC, fueron un regalo de Japón, como gesto de amistad entre los dos países. Su pico de floración se ha convertido en una de las tradiciones más celebradas en la ciudad. Al igual que el diseño eco-eficiente apunta a la construcción "correcta", la  iniciativa de Producción en ciclo cerrado en las Américas de la ECPA tiene como objetivo mejorar el sector industrial, el rediseño de productos ambientalmente sostenibles y sistemas de producción, basados en principios de "economía circular".



Noticias


 
jueves, 14 abril, 2016

Los cerezos: inspiración de la naturaleza para diseños ambientalmente amigables

 

La temporada del florecimiento de los cerezos por fin ha llegado. Al igual que cada año, los residentes y ciudadanos de Washington desfilan a lo largo de la orilla del río Potomac para ver los árboles florecidos, vistiendo la ciudad de magníficos tonos de rosa durante casi dos semanas. Para celebrar la llegada de la primavera, la Unidad Coordinadora de la ECPA hace propicia esta representativa fecha para explicar la filosofía de la "economía circular", que toma prestado principios fundamentales de "biomimética", un nuevo enfoque basado en el estudio e imitación de diseños y procesos de la naturaleza para resolver problemas socialmente relevantes.

¿Puede un edificio emular una estructura viva? ¿Qué pasaría si nuestros hogares y oficinas fueran como árboles -estructuras vivas que interactúan de manera productiva con su entorno? Estas preguntas llevaron al químico Michael Braungart y al arquitecto William McDonough a ver la naturaleza como un ser superior. Una especie de musa –hasta un oráculo quizás- que proporciona soluciones a problemas sociales. Imagine un edificio inmerso en el horizonte, la energía recolectada por el sol, la captura de carbono y la liberación de oxígeno. Imagine aire fresco, plantas autóctonas, y la luz del día en todas partes. En resumen, piense en un sistema de soporte de vida en armonía con los demás seres vivos.

El árbol del cerezo se utiliza a menudo como una metáfora para explicar los principios de la eco-eficiencia. El cerezo tiene sólo un impacto positivo en el medio ambiente. Miles de flores proveen fruta para las aves, los seres humanos y otros animales con el fin de que una semilla podría caer sobre el suelo, echar raíces y crecer. El árbol produce abundantes flores y frutos sin agotar su entorno. Una vez en el suelo, se descomponen y convierten en nutrientes que alimentan a los microorganismos, insectos, plantas, animales, y el suelo. La biomimética sugiere replantear diseños, materiales, productos y servicios basados ​​en la sabiduría inherente de la naturaleza. El estudio de una hoja para inventar una mejor celda solar es otro ejemplo de cómo se pone en práctica este principio.

Un edificio eco-eficiente-como ya sabemos-es un gran ahorro de energía. Reduce al mínimo la infiltración de aire sellando lugares por los que pueda filtrarse (ventanas no se pueden abrir.) Se reduce el ingreso solar con vidrio tintado, disminuyendo la carga de refrigeración en el sistema de aire acondicionado, reduciendo así la cantidad de combustibles fósiles utilizados.

Pero imagine ahora cómo un árbol de cerezo lo haría: durante el día, la luz entra. Vista ininterrumpida al exterior y un patio lleno de sol. Por la noche, el sistema ofrece el edificio con aire frío, limpiando los espacios de aire plano y toxinas. Una capa de hierbas locales cubre el techo del edificio para absorber el exceso de agua para protegerlo de la degradación.

Este último edificio es tan energéticamente eficiente como el primero, mientras que su diseño un objetivo más amplio y más complejo: crear un edificio que incorpore una gama de regalos naturales como el sol, la luz, el aire y la naturaleza, con el fin de mejorar la vida de sus habitantes. Por lo tanto, una “construcción inspirada en el árbol de cerezo” expresa una visión integrada de la comunidad y el medio ambiente centrada en la vida de todos, en cada uno de sus elementos. Estos edificios representan el comienzo del diseño eco-eficiente. Contribuyen a vislumbrar la diferencia entre la eco-eficiencia y eco-eficacia a diferencia de construcciones ordinarias.

El concepto de eco-eficiencia contenido en la filosofía de "economía circular" implica trabajar en las cosas correctas -los productos, servicios y sistemas adecuados-en vez de hacer las cosas malas menos dañinas. Una vez que las cosas correctas se están haciendo, hacerlas de manera "correcta" con la ayuda de prácticas eficientes y otras herramientas, tiene todo el sentido. Por lo tanto, llevar a cabo y cumplir con esta visión es la forma más precisa de imitar a la naturaleza, siendo los cerezos la fuente de inspiración para repensar el diseño de edificios eco-eficientes.  En las palabras de McDonough, la arquitectura eco-eficiente tiene como objetivo fundamental "construir edificios como árboles y ciudades como bosques".

En una época en que el cambio climático dejó de ser una profecía y se convirtió en una amenaza real, repensar nuestras formas es una necesidad. Ver la naturaleza como modelo; como medida; como mentor.  Maximizar y traducir la bondad de la naturaleza, su riqueza y esencia innovadora, es lo que fundamentalmente estos nuevos enfoques tienen como objetivo mediante la valoración de la naturaleza que no se base en extraer, pero en lo que se puede aprender de ella. En otras palabras, emular las formas, procesos y sistemas de la naturaleza para luchar por un desarrollo más sostenible y un futuro mejor para resolver problemas humanos básicos.

Los primeros árboles de cerezo en Washington DC, fueron un regalo de Japón, como gesto de amistad entre los dos países. Su pico de floración se ha convertido en una de las tradiciones más celebradas en la ciudad. Al igual que el diseño eco-eficiente apunta a la construcción "correcta", la  iniciativa de Producción en ciclo cerrado en las Américas de la ECPA tiene como objetivo mejorar el sector industrial, el rediseño de productos ambientalmente sostenibles y sistemas de producción, basados en principios de "economía circular".


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Los cerezos: inspiración de la naturaleza para diseños ambientalmente amigables

 

La temporada del florecimiento de los cerezos por fin ha llegado. Al igual que cada año, los residentes y ciudadanos de Washington desfilan a lo largo de la orilla del río Potomac para ver los árboles florecidos, vistiendo la ciudad de magníficos tonos de rosa durante casi dos semanas. Para celebrar la llegada de la primavera, la Unidad Coordinadora de la ECPA hace propicia esta representativa fecha para explicar la filosofía de la "economía circular", que toma prestado principios fundamentales de "biomimética", un nuevo enfoque basado en el estudio e imitación de diseños y procesos de la naturaleza para resolver problemas socialmente relevantes.

¿Puede un edificio emular una estructura viva? ¿Qué pasaría si nuestros hogares y oficinas fueran como árboles -estructuras vivas que interactúan de manera productiva con su entorno? Estas preguntas llevaron al químico Michael Braungart y al arquitecto William McDonough a ver la naturaleza como un ser superior. Una especie de musa –hasta un oráculo quizás- que proporciona soluciones a problemas sociales. Imagine un edificio inmerso en el horizonte, la energía recolectada por el sol, la captura de carbono y la liberación de oxígeno. Imagine aire fresco, plantas autóctonas, y la luz del día en todas partes. En resumen, piense en un sistema de soporte de vida en armonía con los demás seres vivos.

El árbol del cerezo se utiliza a menudo como una metáfora para explicar los principios de la eco-eficiencia. El cerezo tiene sólo un impacto positivo en el medio ambiente. Miles de flores proveen fruta para las aves, los seres humanos y otros animales con el fin de que una semilla podría caer sobre el suelo, echar raíces y crecer. El árbol produce abundantes flores y frutos sin agotar su entorno. Una vez en el suelo, se descomponen y convierten en nutrientes que alimentan a los microorganismos, insectos, plantas, animales, y el suelo. La biomimética sugiere replantear diseños, materiales, productos y servicios basados ​​en la sabiduría inherente de la naturaleza. El estudio de una hoja para inventar una mejor celda solar es otro ejemplo de cómo se pone en práctica este principio.

Un edificio eco-eficiente-como ya sabemos-es un gran ahorro de energía. Reduce al mínimo la infiltración de aire sellando lugares por los que pueda filtrarse (ventanas no se pueden abrir.) Se reduce el ingreso solar con vidrio tintado, disminuyendo la carga de refrigeración en el sistema de aire acondicionado, reduciendo así la cantidad de combustibles fósiles utilizados.

Pero imagine ahora cómo un árbol de cerezo lo haría: durante el día, la luz entra. Vista ininterrumpida al exterior y un patio lleno de sol. Por la noche, el sistema ofrece el edificio con aire frío, limpiando los espacios de aire plano y toxinas. Una capa de hierbas locales cubre el techo del edificio para absorber el exceso de agua para protegerlo de la degradación.

Este último edificio es tan energéticamente eficiente como el primero, mientras que su diseño un objetivo más amplio y más complejo: crear un edificio que incorpore una gama de regalos naturales como el sol, la luz, el aire y la naturaleza, con el fin de mejorar la vida de sus habitantes. Por lo tanto, una “construcción inspirada en el árbol de cerezo” expresa una visión integrada de la comunidad y el medio ambiente centrada en la vida de todos, en cada uno de sus elementos. Estos edificios representan el comienzo del diseño eco-eficiente. Contribuyen a vislumbrar la diferencia entre la eco-eficiencia y eco-eficacia a diferencia de construcciones ordinarias.

El concepto de eco-eficiencia contenido en la filosofía de "economía circular" implica trabajar en las cosas correctas -los productos, servicios y sistemas adecuados-en vez de hacer las cosas malas menos dañinas. Una vez que las cosas correctas se están haciendo, hacerlas de manera "correcta" con la ayuda de prácticas eficientes y otras herramientas, tiene todo el sentido. Por lo tanto, llevar a cabo y cumplir con esta visión es la forma más precisa de imitar a la naturaleza, siendo los cerezos la fuente de inspiración para repensar el diseño de edificios eco-eficientes.  En las palabras de McDonough, la arquitectura eco-eficiente tiene como objetivo fundamental "construir edificios como árboles y ciudades como bosques".

En una época en que el cambio climático dejó de ser una profecía y se convirtió en una amenaza real, repensar nuestras formas es una necesidad. Ver la naturaleza como modelo; como medida; como mentor.  Maximizar y traducir la bondad de la naturaleza, su riqueza y esencia innovadora, es lo que fundamentalmente estos nuevos enfoques tienen como objetivo mediante la valoración de la naturaleza que no se base en extraer, pero en lo que se puede aprender de ella. En otras palabras, emular las formas, procesos y sistemas de la naturaleza para luchar por un desarrollo más sostenible y un futuro mejor para resolver problemas humanos básicos.

Los primeros árboles de cerezo en Washington DC, fueron un regalo de Japón, como gesto de amistad entre los dos países. Su pico de floración se ha convertido en una de las tradiciones más celebradas en la ciudad. Al igual que el diseño eco-eficiente apunta a la construcción "correcta", la  iniciativa de Producción en ciclo cerrado en las Américas de la ECPA tiene como objetivo mejorar el sector industrial, el rediseño de productos ambientalmente sostenibles y sistemas de producción, basados en principios de "economía circular".


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Los cerezos: inspiración de la naturaleza para diseños ambientalmente amigables

 

La temporada del florecimiento de los cerezos por fin ha llegado. Al igual que cada año, los residentes y ciudadanos de Washington desfilan a lo largo de la orilla del río Potomac para ver los árboles florecidos, vistiendo la ciudad de magníficos tonos de rosa durante casi dos semanas. Para celebrar la llegada de la primavera, la Unidad Coordinadora de la ECPA hace propicia esta representativa fecha para explicar la filosofía de la "economía circular", que toma prestado principios fundamentales de "biomimética", un nuevo enfoque basado en el estudio e imitación de diseños y procesos de la naturaleza para resolver problemas socialmente relevantes.

¿Puede un edificio emular una estructura viva? ¿Qué pasaría si nuestros hogares y oficinas fueran como árboles -estructuras vivas que interactúan de manera productiva con su entorno? Estas preguntas llevaron al químico Michael Braungart y al arquitecto William McDonough a ver la naturaleza como un ser superior. Una especie de musa –hasta un oráculo quizás- que proporciona soluciones a problemas sociales. Imagine un edificio inmerso en el horizonte, la energía recolectada por el sol, la captura de carbono y la liberación de oxígeno. Imagine aire fresco, plantas autóctonas, y la luz del día en todas partes. En resumen, piense en un sistema de soporte de vida en armonía con los demás seres vivos.

El árbol del cerezo se utiliza a menudo como una metáfora para explicar los principios de la eco-eficiencia. El cerezo tiene sólo un impacto positivo en el medio ambiente. Miles de flores proveen fruta para las aves, los seres humanos y otros animales con el fin de que una semilla podría caer sobre el suelo, echar raíces y crecer. El árbol produce abundantes flores y frutos sin agotar su entorno. Una vez en el suelo, se descomponen y convierten en nutrientes que alimentan a los microorganismos, insectos, plantas, animales, y el suelo. La biomimética sugiere replantear diseños, materiales, productos y servicios basados ​​en la sabiduría inherente de la naturaleza. El estudio de una hoja para inventar una mejor celda solar es otro ejemplo de cómo se pone en práctica este principio.

Un edificio eco-eficiente-como ya sabemos-es un gran ahorro de energía. Reduce al mínimo la infiltración de aire sellando lugares por los que pueda filtrarse (ventanas no se pueden abrir.) Se reduce el ingreso solar con vidrio tintado, disminuyendo la carga de refrigeración en el sistema de aire acondicionado, reduciendo así la cantidad de combustibles fósiles utilizados.

Pero imagine ahora cómo un árbol de cerezo lo haría: durante el día, la luz entra. Vista ininterrumpida al exterior y un patio lleno de sol. Por la noche, el sistema ofrece el edificio con aire frío, limpiando los espacios de aire plano y toxinas. Una capa de hierbas locales cubre el techo del edificio para absorber el exceso de agua para protegerlo de la degradación.

Este último edificio es tan energéticamente eficiente como el primero, mientras que su diseño un objetivo más amplio y más complejo: crear un edificio que incorpore una gama de regalos naturales como el sol, la luz, el aire y la naturaleza, con el fin de mejorar la vida de sus habitantes. Por lo tanto, una “construcción inspirada en el árbol de cerezo” expresa una visión integrada de la comunidad y el medio ambiente centrada en la vida de todos, en cada uno de sus elementos. Estos edificios representan el comienzo del diseño eco-eficiente. Contribuyen a vislumbrar la diferencia entre la eco-eficiencia y eco-eficacia a diferencia de construcciones ordinarias.

El concepto de eco-eficiencia contenido en la filosofía de "economía circular" implica trabajar en las cosas correctas -los productos, servicios y sistemas adecuados-en vez de hacer las cosas malas menos dañinas. Una vez que las cosas correctas se están haciendo, hacerlas de manera "correcta" con la ayuda de prácticas eficientes y otras herramientas, tiene todo el sentido. Por lo tanto, llevar a cabo y cumplir con esta visión es la forma más precisa de imitar a la naturaleza, siendo los cerezos la fuente de inspiración para repensar el diseño de edificios eco-eficientes.  En las palabras de McDonough, la arquitectura eco-eficiente tiene como objetivo fundamental "construir edificios como árboles y ciudades como bosques".

En una época en que el cambio climático dejó de ser una profecía y se convirtió en una amenaza real, repensar nuestras formas es una necesidad. Ver la naturaleza como modelo; como medida; como mentor.  Maximizar y traducir la bondad de la naturaleza, su riqueza y esencia innovadora, es lo que fundamentalmente estos nuevos enfoques tienen como objetivo mediante la valoración de la naturaleza que no se base en extraer, pero en lo que se puede aprender de ella. En otras palabras, emular las formas, procesos y sistemas de la naturaleza para luchar por un desarrollo más sostenible y un futuro mejor para resolver problemas humanos básicos.

Los primeros árboles de cerezo en Washington DC, fueron un regalo de Japón, como gesto de amistad entre los dos países. Su pico de floración se ha convertido en una de las tradiciones más celebradas en la ciudad. Al igual que el diseño eco-eficiente apunta a la construcción "correcta", la  iniciativa de Producción en ciclo cerrado en las Américas de la ECPA tiene como objetivo mejorar el sector industrial, el rediseño de productos ambientalmente sostenibles y sistemas de producción, basados en principios de "economía circular".