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Integración energética en América Latina: Iniciativa Conectando las Américas 2022

Conectar redes eléctricas y mercados traspasando fronteras es un proceso a largo plazo que requiere de un apoyo político sostenido del más alto nivel. Bien vale la pena este esfuerzo, puesto que la integración eléctrica beneficia a todos los países y sus consumidores. La integración eléctrica impulsa la competencia, lo que puede reducir los precios de la electricidad, movilizar inversión, facilitar el despliegue de las energías renovables, y fomentar la utilización óptima de los recursos energéticos a través de una región.

Las interconexiones eléctricas permiten a exportadores vender el exceso de su capacidad de generación energética, al tiempo que permite a los países importadores satisfacer sus necesidades eléctricas internas, comprar energía más barata, o evitar la escasez. Estas aumentan la confiabilidad  proporcionando a los gobiernos alternativas y flexibilidad para asegurar los compromisos la demanda eléctrica de sus países, especialmente de aquellos que en gran medida dependen de la energía hidroeléctrica y son vulnerables a las sequías. Las interconexiones eléctricas reducen los costos de infraestructura mediante la incorporación de economías de escala y la reducción de los requisitos de reserva.

Por estas razones, y dado el papel fundamental de los precios de la electricidad en la avance de la competitividad, los gobiernos de Colombia y EE.UU. pusieron en marcha la iniciativa Conectando las Américas 2022, en la Cumbre de las Américas de 2012 en Cartagena. Hemos recorrido medio camino del decenio del mandato de nuestros líderes para ampliar las interconexiones eléctricas y aumentar la generación energética con bajas emisiones de carbono en todo el hemisferio.

El gobierno de los Estados Unidos, en apoyo a Conectando las Américas 2022, ha dado prioridad a los continuos esfuerzos de América Central por fortalecer y ampliar su mercado eléctrico regional (MER) y el sistema regional de transmisión SIEPAC, siendo la sub-región más avanzada en la realización de nuestra visión presidencial de una América interconectada. De la mano del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros socios, el Departamento de Estado de los Estados Unidos organizó diálogos o foros políticos, reuniones ministeriales, foros con inversionistas y gobiernos regionales, empresas privadas de energía y financieras para identificar y resolver los obstáculos del MER que limitan los intercambios eléctricos y la inversión. Hemos proporcionado asistencia técnica especializada a instituciones regionales de Centroamérica y a los gobiernos nacionales responsables de la integración eléctrica para fortalecer los sectores energéticos, promover el consumo de energía limpia, y maximizar las oportunidades  de comercialización regional de energía. El vicepresidente Biden de los EE.UU. organizó una Cumbre de energía en mayo de 2016, donde el Grupo de trabajo en seguridad energética Centroamérica-EE.UU, presentó recomendaciones en un plazo determinado para acelerar el proceso de integración, incluyendo con México. Los líderes de América Central acordaron poner en práctica las recomendaciones tan pronto como fuese posible y reafirmaron su compromiso con esta iniciativa transformacional.

En América del Sur, el presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, expresó su apoyo a la integración eléctrica Perú-Chile, señalando que las discusiones se encontraban "en etapas avanzadas." Los ministros de energía de Perú y Chile, en declaraciones vía videoconferencia realizadas en un evento del Instituto de las Américas el 14 de septiembre, destacaron también la integración regional eléctrica como una prioridad. Un análisis técnico-económico avalado por el Departamento de Estado de los EE.UU. en 2015 sobre dos posibles interconexiones eléctricas, confirmó que cualquiera de los escenarios produciría beneficios comerciales para ambos países y mejoras en la confiabilidad. Dado que estos dos países todavía no están interconectados eléctricamente, avances concretos entre Perú y Chile serán de gran importancia para avanzar la interconexión de los Andes, un proceso respaldado por el BID y otros socios, y para la visión de Conectando las Américas de un hemisferio interconectado.

Mientras tanto, la Comunidad Andina (CAN) ha logrado avances importantes en desarrollar un marco regulatorio regional para gobernar un potencial de mercado eléctrico CAN-Chile, actualmente en revisión por los gobiernos. Si los gobiernos implementan esta norma, sería un gran paso hacia el avance de la comercialización de electricidad en la región andina. La mayoría de las naciones andinas continúan comercializando cantidades limitadas de energía a través de pequeñas interconexiones bilaterales, y Colombia, Ecuador y Perú han anunciado planes de expandir su infraestructura transfronteriza la cual aumentará su oportunidad de comercialización.

Otros esfuerzos están en curso para la ampliación de la interconexión eléctrica en América del Norte y entre Brasil, Guyana y Surinam, conocido como el "Arco Norte". Los gobiernos de Colombia y Panamá continúan apoyando la interconexión eléctrica bilateral propuesta. El Gobierno de Panamá está actualmente solicitando a las comunidades indígenas afectadas su consentimiento para iniciar las evaluaciones de impacto ambiental y social en el corredor propuesto.

En la región del Caribe no hay proyectos activos de interconexión eléctrica entre los países insulares. Sin embargo, los gobiernos de la región han logrado avances significativos en la utilización de las energías renovables con el apoyo de la Iniciativa de Seguridad Energética del Caribe, puesta en marcha por el vicepresidente Biden de los EE.UU en 2014 en República Dominicana. San Cristóbal y Nieves está desarrollando su recurso geotérmico en la isla de Nieves, con potencial para interconectar a San Cristóbal, ampliar el mercado interno de fuentes de energía renovable, con potencial de reducir la dependencia de combustibles fósiles del sector eléctrico nacional cerca a cero.

Cuando Chile celebre la ministerial de la Alianza de Energía y Clima en 2017, los gobiernos, las instituciones regionales y los aliados multilaterales de desarrollo tendrán la oportunidad de destacar nuestro progreso en el alcance de la visión de nuestros líderes de un continente americano interconectado desde Canadá hasta Chile y Argentina en 2022. A medida que nos acercamos a la mitad del camino, debemos celebrar el progreso significativo en Centroamérica y la región andina y acelerar la transición energética con energía sostenible, diversa y confiable a lo largo del continente. A tal fin, la Corporación de Inversiones Privadas en el Extranjero (conocida como OPIC, por sus acrónimo en inglés) del gobierno de EE.UU. aprobó más de $500 millones en proyectos de energía limpia en el Caribe y Centroamérica durante los años fiscales 2014-2015. Sectores energéticos limpios y estables apuntalan economías fuertes y prósperas y resaltan además el papel de la energía en el avance de la colaboración interamericana.

Sobre la autora: Faith Corneille sirve como Asesora regional principal en energía para la Dirección de Recursos Energéticos (ENR por sus siglas en inglés) del Departamento de Estado y actualmente trabaja desde la Embajada de los EE.UU. en San José, Costa Rica. 

                       

Connect 2022 from ECPA on Vimeo.

¿Por qué invertir en una Economía Circular Eco-inteligente?


 

Entre los desafíos mundiales más grandes a los cuales nos enfrentamos están el acceso a agua fresca, alimentos, energía y otros recursos esenciales para mantener la vida humana  y las sociedades modernas como las conocemos hoy, mientras permanecemos dentro de los límites de la capacidad de la Tierra. En este blog, discutiré los méritos de invertir en una Economía Circular Eco-inteligente, la cual ofrece una oportunidad excepcional de soluciones creativas y tangibles a muchos de estos desafíos de una forma que es asequible, efectiva y sostenible. 

¿Cómo llegamos aquí?

La sociedad moderna ha sido posible gracias a la creatividad y la invención de tecnologías que han permitido la transformación de recursos naturales, que han sido relativamente asequibles, en fuentes de alta densidad energética (carbón, petróleo y gas). Esto condujo a la Revolución Industrial y se convirtió en la capacidad de manipular y utilizar materiales para fabricar productos e infraestructura, hasta mega-ciudades completas. Esta habilidad ha traído consigo un progreso significativo y prosperidad para muchas comunidades alrededor del mundo.

Sin embargo, esta industrialización de la sociedad también ha creado una mayor interdependencia y vulnerabilidad a los impactos del sistema económico. El sistema actual, que se fundamenta en un modelo lineal de “Tomar-Hacer-Disponer” se basa en un uso ineficaz de los recursos brindados por la naturaleza y conduce a consecuencias no deseadas tales como la generación de residuos, la contaminación del aire, agua, alimentos y otras necesidades de los seres humanos y el medio ambiente. Mantener este sistema económico lineal requiere la extracción continua de más recursos naturales, los cuales se están escaseando progresivamente y continúan generando desperdicios, lo que afecta negativamente la salud humana y del medio ambiente.

ASDF argumenta que muchos de los problemas ambientales y sociales que estamos enfrentando actualmente se pueden derivar de (1) fallas en la selección adecuada de materiales primarios y químicos no tóxicos, (2) la falta de uso racional de recursos naturales, (3) un fracaso en el diseño de productos básicos, hasta el nivel del sistema operativo económico actual. Hay un entendimiento que el modelo económico actual es la causa principal y al mismo tiempo la única esfera donde la intervención humana puede llevar a mejorar o solucionar las crisis globales de alimentación, agua, energía y materiales. Esto puede hacerse a través de Re-pensar y Re-diseñar el modelo económico actual y transformándolo en un modelo Económico Circular Eco-inteligente basado en los principios de diseño de la cuna a la cuna (Cradle-to-Cradle®).

Moviéndose hacia una Economía Circular

El término Economía Circular está ganando importancia global como un medio de acción internacional para ayudar a crear un nuevo modelo industrial y sistema económico que esté mejor alineado con las reglas de la naturaleza, mientras que permite a los seres humanos mantener los estándares de vida moderna. Debido a su reciente aparición como una nueva terminología, este concepto aún está en evolución sin lograr un consenso global sobre su definición. Debido a que el concepto incorpora y se basa significativamente en los principios de diseño Cradle-to-Cradle®, reconoce la necesidad de re-pensar la forma como estamos haciendo los productos y de moverse hacia un modelo económico circular.

La Fundación Ellen MacArthur describe la "Economía Circular" como una economía "restaurativa por diseño, que tiene como objetivo mantener los productos, componentes y materiales a su mayor utilidad y valor en todo momento". Ellos destacan cinco principios para llevar a cabo una Economía Circular: "(1) La economía circular es un modelo económico global que desacopla el desarrollo económico del consumo de recursos finitos; (2) Distingue y separa los materiales técnicos y biológicos, manteniéndolos a su máximo valor en todo momento; 3) Se centra en el diseño y uso eficaz de materiales para optimizar su flujo y mantener o aumentar las reservas técnicas y naturales; (4) Ofrece nuevas oportunidades para innovar en campos como el diseño de productos, modelos de servicios y negocios, alimentos, agricultura, materias primas  biológicas y productos; y (5) Establece un marco y los pilares fundamentales para un sistema resiliente capaz de funcionar a largo plazo "(Ellen MacArthur Foundation, 2013). William McDonough define la “Economía Circular”  como "un sistema económico lleno de recursos y un motor de innovación, que provee materiales limpios, energía, agua e ingenio humano. En esencia, la Economía Circular devuelve el "re" a los recursos" (MBDC, 2015).

ASDF reconoce a los principios de diseño Cradle-to-Cradle® como el fundamento de la llamada Economía Circular y presenta la necesidad de utilizar los términos "Eco-Inteligente" y "Circular" combinados, ya que la "Economía Circular" no garantiza que una vez se descubra cómo cerrar el ciclo de materiales y el uso de recursos a través del diseño, esto se logre respetando los límites y la capacidad regenerativa de los procesos de los ecosistemas de la Tierra.

Como un ejemplo de esta distinción,  considere la tasa de extracción de agua y el uso de los acuíferos para producir productos que son compatibles con el concepto de Economía Circular. Este modelo reconoce que debido al ritmo creciente y la necesidad de más productos por el aumento de la población, es muy difícil lograr un equilibrio  con la velocidad de la naturaleza y la capacidad de regenerar el acuífero con agua fresca. Esta capacidad depende en gran medida de las condiciones climáticas y otros fenómenos naturales que pueden resultar significativamente más lentos.

Cradle-to-Cradle® es una marca registrada por MBDC y es una plataforma de innovación para diseñar productos, procesos y sistemas que sean económica, social y ambientalmente beneficiosos basándose en una evaluación y análisis científico profundos. El diseño Cradle-to-Cradle® se caracteriza por tres principios derivados de la naturaleza: (1) Todo es un recurso para algo más, (2) Utiliza energía limpia y (3) Celebra la diversidad.

La filosofía Cradle-to-Cradle® reconoce que en la naturaleza, los "desechos" de un sistema se convierten en alimento para otro. Todo puede ser diseñado para ser devuelto a la tierra como "nutrientes biológicos", o recogido después del uso, desensamblado y reutilizado como materiales de alta calidad para nuevos productos como "nutrientes técnicos", sin generar contaminación.  Además, reconoce que los seres vivos prosperan con el ingreso de energía solar y que las construcciones humanas pueden utilizar fuentes de energía renovables, mientras se mantiene la salud ambiental y humana. Y así cómo la naturaleza celebra la diversidad,  los diseños  y soluciones deben responder a los retos y oportunidades que ofrece cada lugar de una manera elegante y efectiva. En lugar de tratar de minimizar el daño que los seres humanos infringen, Cradle-to-Cradle® replantea el diseño como una fuerza positiva, intencional  y regeneradora. Este cambio de paradigma revela oportunidades para mejorar la calidad, incrementar el valor y estimular la innovación (MBDC, 2015).

Así, para entender y reconocer que la Economía y la Sociedad Humana seguirán operando dentro del Ecosistema de la Tierra, es importante comprender (1) la capacidad regenerativa y la velocidad de los procesos de los ecosistemas, y (2) desarrollar inteligencia sobre cómo lograr un equilibrio entre la tasa de extracción continua debida al crecimiento de la población, la duración de los ciclos de uso en la economía circular para satisfacer las necesidades de la población mundial y la disminución neta del capital natural disponible en la Tierra. De esta forma, el desarrollo de una "Economía Circular Eco-inteligente” es vital para encontrar una solución a largo plazo.

En otras palabras, el nuevo modelo económico no sólo debería ser regenerativo y circular desde su diseño, sino también inteligentemente equilibrado con los procesos de los ecosistemas. El sistema de la Economía Circular necesita considerar que aunque usted puede lograr imitar la capacidad regenerativa de la naturaleza, esto necesita alinearse con la capacidad regenerativa de los procesos de los ecosistemas de la tierra, los cuales continuarán proporcionando el apoyo a las necesidades básicas como oxígeno, agua, energía, alimento y otros recursos que permiten que los seres humanos sobrevivan en el planeta.

ASDF cree que una "Economía Circular Eco-inteligente" es completamente compatible con el concepto de Desarrollo Sostenible y lo considera un marco adecuado para permitir un cambio de paradigma social sistémico hacia una Economía Circular Eco-inteligente que se alinea mejor con las reglas  y fundamentos de la naturaleza.

Si bien es necesario tener una visión estratégica a largo plazo basada en una Economía Circular Eco-inteligente, es aún más necesario tener un mecanismo pragmático concreto para llevar a cabo esta visión a largo plazo. Por lo tanto, ASDF ha establecido una alianza formal con MBDC, los desarrolladores del marco de diseño Cradle-to-Cradle®, y se ha especializado y desarrollado su capacidad interna para integrar adecuadamente los principios de diseño Cradle-to-Cradle® como base de todas sus intervenciones y ejecución de sus proyectos e iniciativas de transición a una Economía Circular Eco-Inteligente

En conclusión, el plan de desarrollo estratégico de ASDF para lograr el desarrollo sostenible es continuar asignando sus conocimientos acumulados, sus esfuerzos, habilidades y recursos para obtener soluciones prácticas e innovadoras para abordar problemas concretos de aire, agua, energía, alimentos, y materiales y diferentes retos, inspirados por los principios de diseño Cradle-to-Cradle® para facilitar la transición hacia Economías Circulares Eco-Inteligentes en las Américas. Para avanzar, debemos reconocer que la Economía está sujeta a la Sociedad, y que la Sociedad a su vez depende de la Ecología que provee el soporte vital básico para permitir que el ser humano sobreviva y prospere en el planeta Tierra

Para más información por favor visite: www.sustainableamericas.com.

 

Author: ing. Kevin de Cuba, MSc.

 

Kevin de Cuba es Co-Fundador y Director Ejecutivo de la Fundación para el Desarrollo Sostenible de las Américas (ASDF). En los últimos nueve años, él se ha especializado en los temas de Cradle-to-Cradle y Economía Circular y ha sido pionero en crear conciencia sobre estos temas, así como en apoyar la creación de capacidades y acciones en América Latina y el Caribe. El Sr. De Cuba tiene un título en Ingeniería de la Tecnología Ambiental con profundización en Manejo de Residuos de la Universidad Técnica de VanHall-Larenstein (VHL) y una Maestría en Desarrollo Sostenible con profundización en Energía y Materiales del Instituto Copérnico de la Universidad de Utrecht, Países Bajos.


 
 
 
 
¿Cómo llegamos aquí?

Modelos replicables de bajo consumo para escuelas y edificios implementados en tres ciudades

La Iniciativa de la ECPA en eficiencia energética en edificios municipales está apoyando tres proyectos piloto llevados a cabo en tres municipios-Valdivia, Chile; Goiania, Brasil; y Puerto España, Trinidad y Tobago-orientados hacia el desarrollo de prácticas y políticas de eficiencia energética con el potencial de ser replicables en otras ciudades de la región.

Un equipo de la Universidad Austral de Chile (UACh) realizó pruebas de eficiencia energética en una escuela rural en las fueras de Valdivia. Se formularon recomendaciones sobre las formas de reducir las facturas de electricidad de la escuela. En este caso, una considerable eficiencia se consiguió reemplazando accesorios de iluminación por lámparas LED, obteniendo una supuesta reducción en el consumo en exceso de 20%. Esta es la primera escuela en la región iluminada exclusivamente con dispositivos LED.

                                        

  

En Goiania, un equipo de expertos está llevando a cabo tres proyectos piloto bajo el paraguas de la ECPA para apoyar una solicitud de subvención con CELG, la compañía eléctrica local. El objetivo es utilizar este proyecto ECPA como un medio para acceder a fondos para el ahorro de energía de CELG para financiar las modernizaciones necesarias para aumentar la eficiencia energética. Esta experiencia tiene el potencial de ser replicable en otros edificios municipales, que también recibirían el apoyo de CELG. El socio ejecutor de FIU es la Universidade Federal de Goais, visit: http://edificioseficientes.org.

En Puerto España, la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y el socio local Energy Dynamics Limited (EDL) están implementando un proyecto de eficiencia energética en el edificio del Ministerio de Energía. El objetivo es reducir el consumo eléctrico entre 10 y 15 por ciento a través de normas y políticas de eficiencia energética. Un enfoque similar se busca en aproximadamente 400 edificios municipales de la isla. Para mayor información sobre el proyecto, visite: http://fiuecpa.com/trinidadecpa/.

                             

 

En 2013, Florida International University (FIU) adjudico licitación del Departamento de Estado de EEUU para liderar el proyecto ECPA en eficiencia energética junto a tres universidades de la región latinoamericana. Estas son:  Universidad Austral de Chile (UACh), Valdivia , Chile; la Universidad Federal de Goiás (UFG) en Goiás, Brasil; y la University of West Indies en Trinidad y Tobago. El propósito del proyecto es apoyar iniciativas que busquen reducir el consumo de energía en edificios municipales, a través del desarrollo e implementación de prácticas y políticas públicas que mejoren la eficiencia en el consumo de energía en las ciudades seleccionadas. Estas tres municipalidades han expresado la voluntad de abordar temas como:  emisiones de carbono, mejora de la eficiencia energetica en edificios municipales. Estas ciudades tienen un número considerable de población y un alto consumo energético. El proyecto comenzó en septiembre de 2013 y tiene una duración de 36 meses.

Vidas desgarradas: los efectos del cambio climático en la migración

A principios de 1999, menos de tres meses después que el huracán Mitch hubiese atravesado sus campos, acabando con el maíz, la papa y otros cultivos que había plantado, Israel Bail partió hacia los Estados Unidos para probar suerte como inmigrante indocumentado. Ahora, de vuelta en Quetzaltenango, Guatemala, mira hacia atrás y piensa en aquella decisión como su única opción en ese momento. "El huracán destruyó mis cultivos y ya no pude pagar mis deudas", explicó.

Las fuertes tormentas separan no sólo los árboles y estructuras, pero personas. A medida que los efectos del cambio climático se intensifican-resultando no sólo huracanes en más fuertes, pero en mayores desastres de menor movimiento como las sequías y aumento del nivel del mar- los países necesitarán tener cada vez más en cuenta sus efectos sobre la migración humana tanto dentro como entre sus fronteras.

Hasta cierto punto, la migración suscitada por el clima afecta a todos los países, grandes y pequeños, ricos y pobres. En los Estados Unidos, el huracán Katrina desplazó a cientos de miles de personas en el 2005, con Nueva Orleans perdiendo más de la mitad de su población durante un tiempo. Si bien la ciudad ha ido recuperando en los últimos años, sigue siendo considerablemente más pequeña de lo que era antes.

América Central y el Caribe son especialmente vulnerables a las tormentas violentas. En un informe de 2014-Derechos humanos de los migrantes y otras personas en el contexto de la movilidad humana en México – de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, revisa algunas de las causas de la migración hacia y a través de México. Se encontró que los desastres naturales en América Central y el Caribe "están figurando cada vez de manera más prominente entre los factores más adversos que causan que muchos migran en la región." Además de los huracanes, lluvias torrenciales e inundaciones, el informe señala otros factores tales como la creciente intensidad de las estaciones secas, la degradación del suelo y la elevación del nivel del mar.

El Índice Global de Riesgo Climático 2016 lista los 10 países del mundo más afectados por los efectos del clima durante un período de 10 años (1995-2014), y cuatro de ellos se encuentran en América Central o el Caribe: Honduras (# 1), Haití ( # 3), Nicaragua (# 4), y Guatemala (# 10). El índice, elaborado por una organización no gubernamental llamada Germanwatch, refleja principalmente el impacto directo de los fenómenos meteorológicos extremos. Se observa que a pesar que las pérdidas monetarias tienden a ser mayores en los países más ricos, " los países más pobres, en vías de desarrollo, son los más afectados."

A veces, cuando una repentina catástrofe golpea, la migración es casi inevitable. Este fue el caso de más de 800 residentes de la Pequeña sabana, Dominica, que tuvo que ser evacuada de forma permanente después de las inundaciones y deslizamientos de tierras provocados por la tormenta tropical Erika devastando este municipio en agosto de 2015. (El gobierno de Dominica se encuentra en el proceso de planificación de una nueva comunidad que se construye para los evacuados, de acuerdo con un informe a principios de este año por Caribbean News Now.)

Otros efectos del cambio climático evolucionan más lentamente. En los Andes, por ejemplo, los glaciares son una fuente importante de agua dulce, pero con el aumento de las temperaturas globales se están derritiendo a un ritmo sin precedentes. En Perú, Ecuador y Colombia, los glaciares más pequeños en altitudes más bajas (alrededor de 5.000 metros) probablemente desaparezcan por completo dentro de una generación, según Walter Vergara, especialista climático en el World Resources Institute.

"Esto es aterrador, porque hay muchos glaciares que están por debajo de los 5.000 metros", dijo Vergara, coautor de un estudio sobre el tema cuando trabajó para el Banco Mundial. Además del retroceso de los glaciares, las temperaturas más altas también contribuyen al secado de los ecosistemas de los humedales de alta montaña conocidos como páramos, que almacenan y liberan agua con el tiempo. Todo esto significa que menos agua estaría disponible en el futuro para la agricultura, la producción de energía, y otros usos.

“Con el tiempo, las personas que viven en las cuencas de alta montaña van a tener que adaptarse o migrar", dijo Vergara en una entrevista.

Otro ejemplo de un evento climático que sucede lentamente, es la decoloración del coral, vinculada al aumento de las temperaturas superficiales del mar. Este problema no sólo tiene un impacto en el turismo al atenuar los colores brillantes que atraen a los buzos; también amenaza la pesca, puesto que los arrecifes de coral mantienen colonias de peces. En algunas comunidades en el Caribe, muchas personas que dependen de la pesca para su sustento podrían terminar teniendo que trasladarse, dijo Vergara.

Para estar seguros, las medidas de adaptación a largo plazo están en marcha para hacer frente a estas dos situaciones. En el caso de los arrecifes de coral, los científicos están haciendo estudios genéticos para identificar los corales que son más resistentes a temperaturas más altas, un proceso que Vergara describe como "una carrera contra el tiempo." Por su parte, los países andinos, están considerando medidas como la creación de embalses artificiales de gran altitud y la introducción de plantas resistentes a la sequía.

No importa el riesgo climático en particular, dijo Vergara, los países y las comunidades deben reforzar sus esfuerzos por visualizar los impactos a largo plazo y participar en una planificación estratégica seria. Mientras tanto, agregó, la región debe hacer todos los esfuerzos posibles para eliminar las emisiones de combustibles fósiles. "Es algo que podemos hacer ahora", dijo.

Sensibilización

A escala mundial, el tema de la migración y el desplazamiento de la población es cada vez más ampliamente discutido en el contexto del cambio climático. El Acuerdo de París, adoptado en diciembre del 2015 incluye los migrantes entre los grupos cuyos derechos deben ser protegidos, y se refiere a la necesidad de "enfoques integrados para prevenir, minimizar y atender los desplazamientos relacionados con los impactos adversos del cambio climático."

Hablando en París durante las negociaciones sobre el clima, el Director General de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Embajador William Lacy Swing, dijo que la inclusión del tema en el acuerdo ayudaría a elevar la visibilidad de la "migración climática" como uno de los muchos factores producto de una "movilidad humana sin precedentes."

"No creo que, en general, nuestros gobiernos, particularmente nuestros parlamentos, sean lo suficientemente conscientes de lo que está sucediendo y por qué tienen la responsabilidad de abordar esto en términos monetarios y politicos", dijo.

Por supuesto, la migración es a menudo un fenómeno complejo con múltiples causas. El Embajador Néstor Méndez, Secretario General Adjunto de la Organización de los Estados Americanos (OEA), señaló que los factores no ambientales a menudo entran en juego después de un desastre y contribuyen a la decisión de migrar.

"Si usted tiene una comunidad muy pobre que ya está sufriendo de la pobreza, desde el mal gobierno, de la imposibilidad de acceder a ciertos servicios básicos, estas personas son más vulnerables a mover si son golpeados por un huracán o una sequía o una inundación a causa la infraestructura no está en su lugar para darles algunas de las protecciones básicas que les permitan resistir este tipo de desastres naturales y permanecer en casa ", dijo en una entrevista. Con todo el trabajo que se hace para hacer frente a las causas del cambio climático, "también tenemos que mirar a garantizar que la vulnerabilidad de nuestras comunidades se reducen", agregó.

La OEA puede ayudar a alertar sobre el problema y alentar a los países a establecer protocolos para hacer frente a la migración inducida por el clima, dijo el embajador Méndez. "Se necesita un enfoque integral, porque para reducir la vulnerabilidad al cambio climático se requiere una gran cantidad de trabajo en muchas áreas" desde redes sociales de apoyo para la reducción de la pobreza-hasta códigos de construcción inteligentes que impidan la edificación en zonas costeras bajas. Aunque los gobiernos nacionales suelen manejar las respuestas a los desastres naturales, dijo, también es importante trabajar con los gobiernos locales ya que gran parte de la implementación pasa a ese nivel.

"Me gustaría animar a todos aquellos que tienen un papel de liderazgo comunitario, en la administración de gobiernos locales, en el gobierno central, para ayudar a crear conciencia de cómo los cambios en el clima impactarán a nuestra gente en el largo plazo y la forma en que necesitaremos prepararse para ello, porque es una realidad ", dijo el Secretario General Adjunto.

Un proyecto con chispa

En Ciudad de Guatemala, un pequeño proyecto piloto para producir biodiesel a partir de aceite de cocina reciclado ha demostrado tanto potencial que sus organizadores esperan poder extenderlo para ayudar a impulsar toda una flota de vehículos públicos con claros beneficios para el aire y el agua.

La chicharronería "El Mañanero", un restaurante pintoresco situado cerca del mercado La Palmita en Ciudad de Guatemala, la especialidad de la casa es chicharrones y carnitas de cerdo embutidos en tortillas con guacamole, rábanos cortados en cubitos, jalapeños, y limón. Todo lo que la carne de cerdo chisporrotea se suma a la gran cantidad de aceite de cocina que solía verterse directamente por el desagüe. Ahora entra en recipientes plásticos de 5 galones, y finalmente recorre un camino hasta un tanque de gas, en forma de biodiesel.

Siomara Segura García, propietaria del restaurante, estaba feliz de encontrar una manera respetuosa con el medio ambiente para deshacerse de los residuos de aceite, sobre todo después del desastre que experimentó año pasado cuando el sistema de drenaje de El Mañanero se obstruyó y tuvo que cerrar durante tres días. Cuando escuchó hablar de un proyecto piloto que le daría la oportunidad de reciclar en vez de verter el aceite por el desagüe, no dejó pasar la oportunidad de participar.

"Fue un proyecto tan lindo que me llamó la atención. Estamos ayudando al medio ambiente. Estamos ayudando a las generaciones que vienen más adelante”.

Segura García es uno de los casi 400 propietarios de pequeñas empresas en seis de los mercados municipales de Ciudad de Guatemala que participan en el proyecto llamado Reciclaceite.

El proyecto recibió una subvención de $50,000 bajo la iniciativa de Comunidades Sostenibles en América Central y el Caribe. Este programa financiado por el Departamento de Estado de Estados Unidos y dirigido por la Organización de Estados Americanos (OEA), a través de la Alianza de Energía y Clima de las Américas (ECPA) -ha otorgado un total de 1 millón de dólares en pequeñas donaciones para apoyar 22 proyectos en diferentes países.

Reciclaceite reunió a varios actores clave. Fundación Solar, una gran organización ambiental sin fines de lucro en Guatemala, dirigió el proyecto en general, mientras que el gobierno municipal de Ciudad de Guatemala implementó el sistema de recolección de aceite. La Empresa Eléctrica de Guatemala, SA (EEGSA), una empresa privada que suministra electricidad a gran parte del país, contribuyó con $25.000 en fondos suplementarios, y la Asociación de Combustibles Renovables (Renewable Fuels Association) proporcionó apoyo adicional. La parte técnica de convertir el aceite usado en biocombustible corrió cuenta de la Universidad del Valle de Guatemala (UVG), una institución privada sin fines de lucro con un fuerte énfasis en tecnología.

El proyecto de reciclaje de aceite también tuvo un fuerte componente social. Dos hombres jóvenes que participan en un programa de empleo de la ciudad dirigido a jóvenes en riesgo, fueron contratados para recolectar el aceite de los cocineros del mercado, haciendo sus rondas en una camioneta luciendo el logo de la ciudad de color verde brillante y pulidos mensajes sobre la importancia de reciclar el aceite. (El proyecto incluyó un concurso para el diseño del logotipo y su mensaje.)

Otro elemento exitoso del proyecto ha sido la aceptación por parte de muchos dueños de pequeños restaurantes de mercado dispuestos a donar su aceite usado, según Marta Ximénez de Rivera, quien coordina el eje de energía de la Fundación Solar y asesora a la Junta directiva de la organización en materia de energía. "La gente tiene que estar involucrada. Si no es así, no es sostenible", dijo.

Inicialmente, los organizadores del proyecto enfrentaron algunos obstáculos logísticos y burocráticos para la creación del sistema de recolección y tratamiento. También tuvieron que dedicar tiempo educando a los propietarios de pequeñas empresas sobre el proceso de reciclaje, incluyendo los tipos de aceite de cocina que podían utilizarse, y cómo debía ser su almacenamiento.

"Recoger el primer galón fue toda una odisea," dijo Héctor Ávila, coordinador de innovación ambiental de la Dirección de Medio Ambiente de la ciudad, y quien diseñó el proyecto. Ahora, dijo, la ciudad recolecta 100 galones de aceite usado por semana y prevé que existen fuentes sin explotar. "Yo no recolecto más porque no puedo procesar más", dijo Ávila.

El proyecto piloto terminó oficialmente hace varios meses, pero la ciudad sigue recogiendo el aceite de los restaurantes participantes mientras se busca una solución a largo plazo. Ximénez de Rivera calcula que la construcción de una planta de biodiesel para el municipio costaría alrededor de $500.000, y está decidida a ayudar a que esto suceda.

"Este fue un piloto que queremos transformar en una realidad que beneficiará a la municipalidad en una escala más grande", dijo. La idea es comenzar con una planta pequeña modular que se pueda ampliar a medida que la red de recolección de aceite crece.

Por el momento, el aceite de cocina usado se recoge de los mercados, se procesa y se mezcla con el diésel convencional para producir combustible suficiente para operar seis vehículos-cuatro del Departamento de parques de la ciudad y dos de la compañía de electricidad.  Funcionan con una mezcla de un cuarto de biodiesel y tres cuartos de diésel regular, lo que reduce las emisiones de los vehículos en un 70 por ciento y representa el rendimiento óptimo de la inversión, según Ximénez de Rivera. Los motores no tienen que ser modificados para usar este tipo de mezcla.

Marvin Alvizures, quien está a cargo del suministro de combustible en la gasolinera de la ciudad donde el biodiesel se almacena y se bombea, dijo que el combustible biodegradable ha demostrado funcionar sin problemas. "Yo creí que iba a ver problemas con los vehículos, pero no lo hubo", dijo.

El aceite usado se procesa en una planta piloto de biodiesel en un laboratorio que es parte del Departamento de Ingeniería Química de la UVG. La asociación con esta "universidad verde" garantizó un alto estándar de calidad y mayor credibilidad en el proyecto, según Ximénez de Rivera.

El biodiesel puede ser producido a partir de aceites y grasas de origen animal o vegetal. Cuando se utilizan aceites desechados por la industria alimentaria, el proceso de conversión se inicia mediante el filtrado del aceite y se deja asentar; se añaden a continuación alcohol y un catalizador para descomponer el aceite en moléculas más pequeñas. Los pasos adicionales son eliminar el agua y subproductos tales como jabones y glicerina. El producto final es sometido a pruebas de pureza, viscosidad, densidad, y acidez, para asegurar que cumple con altos estándares, según Cristián Rossi Sosa, quien dirige el laboratorio de la UVG.

La planta de la UVG puede procesar 200 litros a la vez, y la conversión de los aceites usados ​​para biocombustibles toma de tres a cuatro horas. La universidad procesa desechos de aceite de otras fuentes, por lo que sólo puede manejar una cantidad limitada de aceite recolectado de los mercados.

Si la ciudad puede construir su propia planta, Ávila dijo, podría aumentar enormemente la cantidad de recolección de aceite usado no sólo de otros mercados, sino de restaurantes y hoteles de la capital. La esperanza es que la planta llegue a producir al menos 4.500 galones de biodiesel por mes, suficiente para operar toda la flota de vehículos con motor diésel de la ciudad. No traería sólo beneficios ambientales; también emplearía a más jóvenes, señaló Ávila.

Pero incluso en esta pequeña escala, el proyecto ha sido provechoso, según Gamaliel Zambrano, Director del Centro de Procesos Industriales. En primer lugar, dijo, se redujo de manera significativa la cantidad de aceite de cocina que se desecha por el sistema de alcantarillado ayudando a reducir la contaminación del agua subterránea. Y el uso de biodiesel reduce la contaminación del aire.

Mientras que los efectos sobre las emisiones pueden representar sólo una "gota en el océano" en términos del tráfico total en Ciudad de Guatemala, el gobierno de la ciudad está estableciendo un ejemplo fuerte y positivo, dijo Zambrano. "Es una gota que aporta, y muchísimo. Ese ejemplo en verdad se puede replicar."

Los cerezos: inspiración de la naturaleza para diseños ambientalmente amigables

La temporada del florecimiento de los cerezos por fin ha llegado. Al igual que cada año, los residentes y ciudadanos de Washington desfilan a lo largo de la orilla del río Potomac para ver los árboles florecidos, vistiendo la ciudad de magníficos tonos de rosa durante casi dos semanas. Para celebrar la llegada de la primavera, la Unidad Coordinadora de la ECPA hace propicia esta representativa fecha para explicar la filosofía de la "economía circular", que toma prestado principios fundamentales de "biomimética", un nuevo enfoque basado en el estudio e imitación de diseños y procesos de la naturaleza para resolver problemas socialmente relevantes.

¿Puede un edificio emular una estructura viva? ¿Qué pasaría si nuestros hogares y oficinas fueran como árboles -estructuras vivas que interactúan de manera productiva con su entorno? Estas preguntas llevaron al químico Michael Braungart y al arquitecto William McDonough a ver la naturaleza como un ser superior. Una especie de musa –hasta un oráculo quizás- que proporciona soluciones a problemas sociales. Imagine un edificio inmerso en el horizonte, la energía recolectada por el sol, la captura de carbono y la liberación de oxígeno. Imagine aire fresco, plantas autóctonas, y la luz del día en todas partes. En resumen, piense en un sistema de soporte de vida en armonía con los demás seres vivos.

El árbol del cerezo se utiliza a menudo como una metáfora para explicar los principios de la eco-eficiencia. El cerezo tiene sólo un impacto positivo en el medio ambiente. Miles de flores proveen fruta para las aves, los seres humanos y otros animales con el fin de que una semilla podría caer sobre el suelo, echar raíces y crecer. El árbol produce abundantes flores y frutos sin agotar su entorno. Una vez en el suelo, se descomponen y convierten en nutrientes que alimentan a los microorganismos, insectos, plantas, animales, y el suelo. La biomimética sugiere replantear diseños, materiales, productos y servicios basados ​​en la sabiduría inherente de la naturaleza. El estudio de una hoja para inventar una mejor celda solar es otro ejemplo de cómo se pone en práctica este principio.

Un edificio eco-eficiente-como ya sabemos-es un gran ahorro de energía. Reduce al mínimo la infiltración de aire sellando lugares por los que pueda filtrarse (ventanas no se pueden abrir.) Se reduce el ingreso solar con vidrio tintado, disminuyendo la carga de refrigeración en el sistema de aire acondicionado, reduciendo así la cantidad de combustibles fósiles utilizados.

Pero imagine ahora cómo un árbol de cerezo lo haría: durante el día, la luz entra. Vista ininterrumpida al exterior y un patio lleno de sol. Por la noche, el sistema ofrece el edificio con aire frío, limpiando los espacios de aire plano y toxinas. Una capa de hierbas locales cubre el techo del edificio para absorber el exceso de agua para protegerlo de la degradación.

Este último edificio es tan energéticamente eficiente como el primero, mientras que su diseño un objetivo más amplio y más complejo: crear un edificio que incorpore una gama de regalos naturales como el sol, la luz, el aire y la naturaleza, con el fin de mejorar la vida de sus habitantes. Por lo tanto, una “construcción inspirada en el árbol de cerezo” expresa una visión integrada de la comunidad y el medio ambiente centrada en la vida de todos, en cada uno de sus elementos. Estos edificios representan el comienzo del diseño eco-eficiente. Contribuyen a vislumbrar la diferencia entre la eco-eficiencia y eco-eficacia a diferencia de construcciones ordinarias.

El concepto de eco-eficiencia contenido en la filosofía de "economía circular" implica trabajar en las cosas correctas -los productos, servicios y sistemas adecuados-en vez de hacer las cosas malas menos dañinas. Una vez que las cosas correctas se están haciendo, hacerlas de manera "correcta" con la ayuda de prácticas eficientes y otras herramientas, tiene todo el sentido. Por lo tanto, llevar a cabo y cumplir con esta visión es la forma más precisa de imitar a la naturaleza, siendo los cerezos la fuente de inspiración para repensar el diseño de edificios eco-eficientes.  En las palabras de McDonough, la arquitectura eco-eficiente tiene como objetivo fundamental "construir edificios como árboles y ciudades como bosques".

En una época en que el cambio climático dejó de ser una profecía y se convirtió en una amenaza real, repensar nuestras formas es una necesidad. Ver la naturaleza como modelo; como medida; como mentor.  Maximizar y traducir la bondad de la naturaleza, su riqueza y esencia innovadora, es lo que fundamentalmente estos nuevos enfoques tienen como objetivo mediante la valoración de la naturaleza que no se base en extraer, pero en lo que se puede aprender de ella. En otras palabras, emular las formas, procesos y sistemas de la naturaleza para luchar por un desarrollo más sostenible y un futuro mejor para resolver problemas humanos básicos.

Los primeros árboles de cerezo en Washington DC, fueron un regalo de Japón, como gesto de amistad entre los dos países. Su pico de floración se ha convertido en una de las tradiciones más celebradas en la ciudad. Al igual que el diseño eco-eficiente apunta a la construcción "correcta", la  iniciativa de Producción en ciclo cerrado en las Américas de la ECPA tiene como objetivo mejorar el sector industrial, el rediseño de productos ambientalmente sostenibles y sistemas de producción, basados en principios de "economía circular".



Noticias


 
jueves, 14 abril, 2016

Los cerezos: inspiración de la naturaleza para diseños ambientalmente amigables

 

La temporada del florecimiento de los cerezos por fin ha llegado. Al igual que cada año, los residentes y ciudadanos de Washington desfilan a lo largo de la orilla del río Potomac para ver los árboles florecidos, vistiendo la ciudad de magníficos tonos de rosa durante casi dos semanas. Para celebrar la llegada de la primavera, la Unidad Coordinadora de la ECPA hace propicia esta representativa fecha para explicar la filosofía de la "economía circular", que toma prestado principios fundamentales de "biomimética", un nuevo enfoque basado en el estudio e imitación de diseños y procesos de la naturaleza para resolver problemas socialmente relevantes.

¿Puede un edificio emular una estructura viva? ¿Qué pasaría si nuestros hogares y oficinas fueran como árboles -estructuras vivas que interactúan de manera productiva con su entorno? Estas preguntas llevaron al químico Michael Braungart y al arquitecto William McDonough a ver la naturaleza como un ser superior. Una especie de musa –hasta un oráculo quizás- que proporciona soluciones a problemas sociales. Imagine un edificio inmerso en el horizonte, la energía recolectada por el sol, la captura de carbono y la liberación de oxígeno. Imagine aire fresco, plantas autóctonas, y la luz del día en todas partes. En resumen, piense en un sistema de soporte de vida en armonía con los demás seres vivos.

El árbol del cerezo se utiliza a menudo como una metáfora para explicar los principios de la eco-eficiencia. El cerezo tiene sólo un impacto positivo en el medio ambiente. Miles de flores proveen fruta para las aves, los seres humanos y otros animales con el fin de que una semilla podría caer sobre el suelo, echar raíces y crecer. El árbol produce abundantes flores y frutos sin agotar su entorno. Una vez en el suelo, se descomponen y convierten en nutrientes que alimentan a los microorganismos, insectos, plantas, animales, y el suelo. La biomimética sugiere replantear diseños, materiales, productos y servicios basados ​​en la sabiduría inherente de la naturaleza. El estudio de una hoja para inventar una mejor celda solar es otro ejemplo de cómo se pone en práctica este principio.

Un edificio eco-eficiente-como ya sabemos-es un gran ahorro de energía. Reduce al mínimo la infiltración de aire sellando lugares por los que pueda filtrarse (ventanas no se pueden abrir.) Se reduce el ingreso solar con vidrio tintado, disminuyendo la carga de refrigeración en el sistema de aire acondicionado, reduciendo así la cantidad de combustibles fósiles utilizados.

Pero imagine ahora cómo un árbol de cerezo lo haría: durante el día, la luz entra. Vista ininterrumpida al exterior y un patio lleno de sol. Por la noche, el sistema ofrece el edificio con aire frío, limpiando los espacios de aire plano y toxinas. Una capa de hierbas locales cubre el techo del edificio para absorber el exceso de agua para protegerlo de la degradación.

Este último edificio es tan energéticamente eficiente como el primero, mientras que su diseño un objetivo más amplio y más complejo: crear un edificio que incorpore una gama de regalos naturales como el sol, la luz, el aire y la naturaleza, con el fin de mejorar la vida de sus habitantes. Por lo tanto, una “construcción inspirada en el árbol de cerezo” expresa una visión integrada de la comunidad y el medio ambiente centrada en la vida de todos, en cada uno de sus elementos. Estos edificios representan el comienzo del diseño eco-eficiente. Contribuyen a vislumbrar la diferencia entre la eco-eficiencia y eco-eficacia a diferencia de construcciones ordinarias.

El concepto de eco-eficiencia contenido en la filosofía de "economía circular" implica trabajar en las cosas correctas -los productos, servicios y sistemas adecuados-en vez de hacer las cosas malas menos dañinas. Una vez que las cosas correctas se están haciendo, hacerlas de manera "correcta" con la ayuda de prácticas eficientes y otras herramientas, tiene todo el sentido. Por lo tanto, llevar a cabo y cumplir con esta visión es la forma más precisa de imitar a la naturaleza, siendo los cerezos la fuente de inspiración para repensar el diseño de edificios eco-eficientes.  En las palabras de McDonough, la arquitectura eco-eficiente tiene como objetivo fundamental "construir edificios como árboles y ciudades como bosques".

En una época en que el cambio climático dejó de ser una profecía y se convirtió en una amenaza real, repensar nuestras formas es una necesidad. Ver la naturaleza como modelo; como medida; como mentor.  Maximizar y traducir la bondad de la naturaleza, su riqueza y esencia innovadora, es lo que fundamentalmente estos nuevos enfoques tienen como objetivo mediante la valoración de la naturaleza que no se base en extraer, pero en lo que se puede aprender de ella. En otras palabras, emular las formas, procesos y sistemas de la naturaleza para luchar por un desarrollo más sostenible y un futuro mejor para resolver problemas humanos básicos.

Los primeros árboles de cerezo en Washington DC, fueron un regalo de Japón, como gesto de amistad entre los dos países. Su pico de floración se ha convertido en una de las tradiciones más celebradas en la ciudad. Al igual que el diseño eco-eficiente apunta a la construcción "correcta", la  iniciativa de Producción en ciclo cerrado en las Américas de la ECPA tiene como objetivo mejorar el sector industrial, el rediseño de productos ambientalmente sostenibles y sistemas de producción, basados en principios de "economía circular".


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Los cerezos: inspiración de la naturaleza para diseños ambientalmente amigables

 

La temporada del florecimiento de los cerezos por fin ha llegado. Al igual que cada año, los residentes y ciudadanos de Washington desfilan a lo largo de la orilla del río Potomac para ver los árboles florecidos, vistiendo la ciudad de magníficos tonos de rosa durante casi dos semanas. Para celebrar la llegada de la primavera, la Unidad Coordinadora de la ECPA hace propicia esta representativa fecha para explicar la filosofía de la "economía circular", que toma prestado principios fundamentales de "biomimética", un nuevo enfoque basado en el estudio e imitación de diseños y procesos de la naturaleza para resolver problemas socialmente relevantes.

¿Puede un edificio emular una estructura viva? ¿Qué pasaría si nuestros hogares y oficinas fueran como árboles -estructuras vivas que interactúan de manera productiva con su entorno? Estas preguntas llevaron al químico Michael Braungart y al arquitecto William McDonough a ver la naturaleza como un ser superior. Una especie de musa –hasta un oráculo quizás- que proporciona soluciones a problemas sociales. Imagine un edificio inmerso en el horizonte, la energía recolectada por el sol, la captura de carbono y la liberación de oxígeno. Imagine aire fresco, plantas autóctonas, y la luz del día en todas partes. En resumen, piense en un sistema de soporte de vida en armonía con los demás seres vivos.

El árbol del cerezo se utiliza a menudo como una metáfora para explicar los principios de la eco-eficiencia. El cerezo tiene sólo un impacto positivo en el medio ambiente. Miles de flores proveen fruta para las aves, los seres humanos y otros animales con el fin de que una semilla podría caer sobre el suelo, echar raíces y crecer. El árbol produce abundantes flores y frutos sin agotar su entorno. Una vez en el suelo, se descomponen y convierten en nutrientes que alimentan a los microorganismos, insectos, plantas, animales, y el suelo. La biomimética sugiere replantear diseños, materiales, productos y servicios basados ​​en la sabiduría inherente de la naturaleza. El estudio de una hoja para inventar una mejor celda solar es otro ejemplo de cómo se pone en práctica este principio.

Un edificio eco-eficiente-como ya sabemos-es un gran ahorro de energía. Reduce al mínimo la infiltración de aire sellando lugares por los que pueda filtrarse (ventanas no se pueden abrir.) Se reduce el ingreso solar con vidrio tintado, disminuyendo la carga de refrigeración en el sistema de aire acondicionado, reduciendo así la cantidad de combustibles fósiles utilizados.

Pero imagine ahora cómo un árbol de cerezo lo haría: durante el día, la luz entra. Vista ininterrumpida al exterior y un patio lleno de sol. Por la noche, el sistema ofrece el edificio con aire frío, limpiando los espacios de aire plano y toxinas. Una capa de hierbas locales cubre el techo del edificio para absorber el exceso de agua para protegerlo de la degradación.

Este último edificio es tan energéticamente eficiente como el primero, mientras que su diseño un objetivo más amplio y más complejo: crear un edificio que incorpore una gama de regalos naturales como el sol, la luz, el aire y la naturaleza, con el fin de mejorar la vida de sus habitantes. Por lo tanto, una “construcción inspirada en el árbol de cerezo” expresa una visión integrada de la comunidad y el medio ambiente centrada en la vida de todos, en cada uno de sus elementos. Estos edificios representan el comienzo del diseño eco-eficiente. Contribuyen a vislumbrar la diferencia entre la eco-eficiencia y eco-eficacia a diferencia de construcciones ordinarias.

El concepto de eco-eficiencia contenido en la filosofía de "economía circular" implica trabajar en las cosas correctas -los productos, servicios y sistemas adecuados-en vez de hacer las cosas malas menos dañinas. Una vez que las cosas correctas se están haciendo, hacerlas de manera "correcta" con la ayuda de prácticas eficientes y otras herramientas, tiene todo el sentido. Por lo tanto, llevar a cabo y cumplir con esta visión es la forma más precisa de imitar a la naturaleza, siendo los cerezos la fuente de inspiración para repensar el diseño de edificios eco-eficientes.  En las palabras de McDonough, la arquitectura eco-eficiente tiene como objetivo fundamental "construir edificios como árboles y ciudades como bosques".

En una época en que el cambio climático dejó de ser una profecía y se convirtió en una amenaza real, repensar nuestras formas es una necesidad. Ver la naturaleza como modelo; como medida; como mentor.  Maximizar y traducir la bondad de la naturaleza, su riqueza y esencia innovadora, es lo que fundamentalmente estos nuevos enfoques tienen como objetivo mediante la valoración de la naturaleza que no se base en extraer, pero en lo que se puede aprender de ella. En otras palabras, emular las formas, procesos y sistemas de la naturaleza para luchar por un desarrollo más sostenible y un futuro mejor para resolver problemas humanos básicos.

Los primeros árboles de cerezo en Washington DC, fueron un regalo de Japón, como gesto de amistad entre los dos países. Su pico de floración se ha convertido en una de las tradiciones más celebradas en la ciudad. Al igual que el diseño eco-eficiente apunta a la construcción "correcta", la  iniciativa de Producción en ciclo cerrado en las Américas de la ECPA tiene como objetivo mejorar el sector industrial, el rediseño de productos ambientalmente sostenibles y sistemas de producción, basados en principios de "economía circular".


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Los cerezos: inspiración de la naturaleza para diseños ambientalmente amigables

 

La temporada del florecimiento de los cerezos por fin ha llegado. Al igual que cada año, los residentes y ciudadanos de Washington desfilan a lo largo de la orilla del río Potomac para ver los árboles florecidos, vistiendo la ciudad de magníficos tonos de rosa durante casi dos semanas. Para celebrar la llegada de la primavera, la Unidad Coordinadora de la ECPA hace propicia esta representativa fecha para explicar la filosofía de la "economía circular", que toma prestado principios fundamentales de "biomimética", un nuevo enfoque basado en el estudio e imitación de diseños y procesos de la naturaleza para resolver problemas socialmente relevantes.

¿Puede un edificio emular una estructura viva? ¿Qué pasaría si nuestros hogares y oficinas fueran como árboles -estructuras vivas que interactúan de manera productiva con su entorno? Estas preguntas llevaron al químico Michael Braungart y al arquitecto William McDonough a ver la naturaleza como un ser superior. Una especie de musa –hasta un oráculo quizás- que proporciona soluciones a problemas sociales. Imagine un edificio inmerso en el horizonte, la energía recolectada por el sol, la captura de carbono y la liberación de oxígeno. Imagine aire fresco, plantas autóctonas, y la luz del día en todas partes. En resumen, piense en un sistema de soporte de vida en armonía con los demás seres vivos.

El árbol del cerezo se utiliza a menudo como una metáfora para explicar los principios de la eco-eficiencia. El cerezo tiene sólo un impacto positivo en el medio ambiente. Miles de flores proveen fruta para las aves, los seres humanos y otros animales con el fin de que una semilla podría caer sobre el suelo, echar raíces y crecer. El árbol produce abundantes flores y frutos sin agotar su entorno. Una vez en el suelo, se descomponen y convierten en nutrientes que alimentan a los microorganismos, insectos, plantas, animales, y el suelo. La biomimética sugiere replantear diseños, materiales, productos y servicios basados ​​en la sabiduría inherente de la naturaleza. El estudio de una hoja para inventar una mejor celda solar es otro ejemplo de cómo se pone en práctica este principio.

Un edificio eco-eficiente-como ya sabemos-es un gran ahorro de energía. Reduce al mínimo la infiltración de aire sellando lugares por los que pueda filtrarse (ventanas no se pueden abrir.) Se reduce el ingreso solar con vidrio tintado, disminuyendo la carga de refrigeración en el sistema de aire acondicionado, reduciendo así la cantidad de combustibles fósiles utilizados.

Pero imagine ahora cómo un árbol de cerezo lo haría: durante el día, la luz entra. Vista ininterrumpida al exterior y un patio lleno de sol. Por la noche, el sistema ofrece el edificio con aire frío, limpiando los espacios de aire plano y toxinas. Una capa de hierbas locales cubre el techo del edificio para absorber el exceso de agua para protegerlo de la degradación.

Este último edificio es tan energéticamente eficiente como el primero, mientras que su diseño un objetivo más amplio y más complejo: crear un edificio que incorpore una gama de regalos naturales como el sol, la luz, el aire y la naturaleza, con el fin de mejorar la vida de sus habitantes. Por lo tanto, una “construcción inspirada en el árbol de cerezo” expresa una visión integrada de la comunidad y el medio ambiente centrada en la vida de todos, en cada uno de sus elementos. Estos edificios representan el comienzo del diseño eco-eficiente. Contribuyen a vislumbrar la diferencia entre la eco-eficiencia y eco-eficacia a diferencia de construcciones ordinarias.

El concepto de eco-eficiencia contenido en la filosofía de "economía circular" implica trabajar en las cosas correctas -los productos, servicios y sistemas adecuados-en vez de hacer las cosas malas menos dañinas. Una vez que las cosas correctas se están haciendo, hacerlas de manera "correcta" con la ayuda de prácticas eficientes y otras herramientas, tiene todo el sentido. Por lo tanto, llevar a cabo y cumplir con esta visión es la forma más precisa de imitar a la naturaleza, siendo los cerezos la fuente de inspiración para repensar el diseño de edificios eco-eficientes.  En las palabras de McDonough, la arquitectura eco-eficiente tiene como objetivo fundamental "construir edificios como árboles y ciudades como bosques".

En una época en que el cambio climático dejó de ser una profecía y se convirtió en una amenaza real, repensar nuestras formas es una necesidad. Ver la naturaleza como modelo; como medida; como mentor.  Maximizar y traducir la bondad de la naturaleza, su riqueza y esencia innovadora, es lo que fundamentalmente estos nuevos enfoques tienen como objetivo mediante la valoración de la naturaleza que no se base en extraer, pero en lo que se puede aprender de ella. En otras palabras, emular las formas, procesos y sistemas de la naturaleza para luchar por un desarrollo más sostenible y un futuro mejor para resolver problemas humanos básicos.

Los primeros árboles de cerezo en Washington DC, fueron un regalo de Japón, como gesto de amistad entre los dos países. Su pico de floración se ha convertido en una de las tradiciones más celebradas en la ciudad. Al igual que el diseño eco-eficiente apunta a la construcción "correcta", la  iniciativa de Producción en ciclo cerrado en las Américas de la ECPA tiene como objetivo mejorar el sector industrial, el rediseño de productos ambientalmente sostenibles y sistemas de producción, basados en principios de "economía circular".


La felicidad como herramienta para el desarrollo sostenible – Planeación

Por medio de la promoción de la felicidad es posible contribuir al desarrollo sostenible.  Lo que a su vez, tiene un impacto positivo en el estado mental y físico de los seres humanos. Esta propuesta que contará con tres post, busca mostrar algunos casos de éxito sobre planeación, transporte y alimentación, que inspiren a los lectores a implementar nuevos hábitos como instrumento para fomentar el desarrollo sostenible de las ciudades del continente americano. El objetivo de este post, es promover aquellas iniciativas que buscan generar espacios dentro de las ciudades, para la realización de actividades amigables con el medioambiente.

Ciudades para la felicidad.

La ciudad es un lugar que debe estar diseñado para vivir. Un lugar que cada ciudadano debe poder recorrer y disfrutar. Un espacio lleno de cielo, aire y agua. Por ello, y como lo denomina en su libro Happy City, el autor Charles Montgomery, la ciudad feliz es la misma que se encuentra colmada de verde. Es ese sistema que permite ser recorrido mientras se respira un aire limpio y que por ende, garantiza la vida del mañana. La felicidad siempre tiene una connotación diferente para cada ser humano. Sin embargo,  el reporte apoyado por la Naciones Unidas sobre felicidad, analiza seis variables con el ánimo de medir y establecer un ranking de los países más felices. Las variables utilizadas para este reporte fueron: PIB per cápita, apoyo social, esperanza de vida, libertad, generosidad y percepción de corrupción.  Dentro de este ranking, solo un país del conteniente americano se encuentra entre las diez primeras posiciones y cinco hacen parte de los primeros veinte países mas felices del mundo. 

 

La prioridad debe ser que los ciudadanos sientan que la ciudad les pertenece. Por ello lo hecho en Bogotá desde 1974 por medio del proyecto “Ciclovia” es una forma de devolver a los ciudadanos lo que es de ellos. Esta iniciativa, promueve cerrar todos los domingos algunas de las vías vertebrales de la ciudad. De esta manera los habitantes puedan recorrer la capital de Colombia, mientras hacen ejercicio.  A finales de la década de los noventa, este proyecto fue impulsado por el gobierno distrital, ampliando su cobertura hasta los 121 kilómetros de vías para los ciudadanos, donde en sus años dorados hasta dos millones de usuarios se tomaron las calles. Este proyecto ha sido tan exitoso, que ha aglomerado a organizaciones y ha sido replicado en otro países del continente, tales como: Brasil, Costa Rica, Mexico, Peru entre otros.

Otro ejemplo de felicidad como pieza clave para el desarrollo sostenible, es la ciudad de Groningen, Países Bajos. Esta ciudad, obtuvo el mejor resultado en la encuesta de percepción de calidad de vida de ciudades europeas.  Groningen, es conocida por sus fuertes políticas en pro del ser humano. Este fenómeno se visualiza cuando el 94% de los ciudadanos encuestados, consideran estar muy satisfechos con los espacios públicos que la ciudad les brinda. Las plazas, como sitio de encuentro y como espacio para el desarrollo de actividades culturales, hacen que los ciudadanos prefieran aprovechar la luz del sol para tomarse la ciudad y vivirla al aire libre. 


Dentro de las iniciativas de ECPA se encuentra el proyecto dirigido por American Planning Association (APA) en equipo con EMBARQ en la Ciudad de México. Uno de los objetivos de este proyecto es mejorar los espacios públicos en la ciudad. Tal y como lo expresa dicha iniciativa, los espacios públicos generan apropiación por parte de los habitantes de la ciudad,  lo que resulta en beneficios económicos, ambientales y sociales. Esto a su vez significa salud física y mental, más espacios para la recreación, e incluso, una nueva forma de desarrollo de ciudad. Dicha forma puede estar dirigida a que los habitantes se tomen la ciudad y que por ende se necesiten de menos recursos o de medios alternativos para suplir las necesidades de todos y cada uno de los habitantes.

La felicidad  en la ciudad, es brindarle al ciudadano espacios para la recreación. Lugares que sean puntos de encuentro, donde todos puedan disfrutar del aire, el sol y el agua. La felicidad siempre tendrá un significado diferente para cada ser humano. Pero las acciones que promuevan  un estado emocional positivo y que resulten en una forma de desarrollo sostenible, son el camino para garantizar el cuidado de los recursos medio ambientales por medio de la plenitud mental y física de los ciudadanos. Todo cambio comienza por las acciones propias, es momento de que en el Continente los ciudadanos se tomen la ciudad, solo así se garantizará el futuro de las siguientes generaciones.

¿Qué harás hoy para ser más feliz en tu ciudad?

 

Jaime Andrés Fajardo Bastidas

@Jaimeandresfaba

Diseñador industrial de la Pontificia Universidad Javeriana con experiencia en innovación y procesos creativos para el desarrollo de ciudad. Ha trabajado en el sector público y privado en Colombia, Trinidad y Tobago, Argentina y Estados Unidos. Adelanta estudios de Maestría sobre Transporte y Planeación en Cardiff University, Reino Unido. Donde centra su investigación en la relación del concepto de felicidad percibida como vehículo para el desarrollo sostenible. 

 

Siete mil millones de sueños. Un solo planeta. Consume con moderación.

 

 

El bienestar de la humanidad, del medio ambiente y el funcionamiento de la economía dependen en última instancia depende de una gestión responsable de los recursos naturales del planeta. Las pruebas demuestran que las personas estamos consumiendo muchos más recursos naturales que los que el planeta puede proporcionar de forma sostenible.

Muchos de los ecosistemas de la Tierra están llegando a puntos críticos de agotamiento y un cambio irreversible, empujados por un aumento de la población y del desarrollo económico. Para 2050, si continúan las actuales pautas de consumo y producción y con el aumento de la población a 9,6 mil millones, necesitaremos tres planetas para mantener nuestros modos de vida y consumo.

El eslogan del DMMA este año es “Siete mil millones de sueños. Un solo planeta. Consume con moderación”. Vivir teniendo en cuenta los límites planetarios es la mejor estrategia para asegurar un futuro sostenible. La prosperidad humana no puede suponer un coste a la Tierra. Vivir de forma sostenible significa hacer más con menos. Darse cuenta de que mantener las actuales tasas del uso de recursos naturales e impactos medio ambientales no son fruto indispensable del crecimiento económico.

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Recursos

Experto de la ECPA expresan su firme apoyo al Acuerdo Climático de Estados Unidos y China

La semana pasada, el 12 de noviembre, se realizó un un acuerdo histórico sobre cambio climático, el presidente estadounidense Barack Obama y el presidente chino, Xi Jinping, ambos países anunciaron sus esfuerzos por frenar sus emisiones de gases de efecto invernadero en las próximas dos décadas. Algunos de los más reconocidos expertos de energía--quienes son parte de la red de Expertos de la ECPA--expresaron su apoyo a esta histórica decisión. Consideran que fue un gran compromiso por la administración del presidente Obama y un gran apoyo para avanzar el trabajo relacionado al clima y energía que se viene realizando globalmente y en los Estados Unidos.

"A medida que las dos economías más grandes del mundo, los consumidores de energía y emisores de gases de efecto invernadero, tenemos una responsabilidad especial de dirigir el esfuerzo mundial contra el cambio climático", dijo el presidente Obama en una conferencia de prensa conjunta con el presidente Xi.

Una noche de brujas más ecológica

El Día de Brujas, o Halloween, ofrece una oportunidad para dar rienda suelta a su imaginación –y con sólo un poco de creatividad, este festejo puede ser menos espeluznante para el medio ambiente.

Solo en los Estados Unidos, en el año en curso se gastarán unos 7,4 mil millones de dólares en esta celebración fantasmal, según la Asociación Nacional de Ventas al por Menor. Ya que Halloween se ha convertido en un fenómeno global, todas esas calabazas de plástico y disfraces desechables contribuyen a crear más desechos a nivel mundial.

Aquí hay algunas ideas sencillas para que usted pueda crear una celebración más amigable con el medio ambiente e inspirar a que su familia tome en cuenta unas medidas prácticas para cuidar al planeta:

Hágalo usted mismo: Hacer las decoraciones de Halloween en casa no es sólo una alternativa más ecológica, sino también puede ser una opción divertida para la familia. En vez de comprar un disfraz sintético, saque la máquina de coser o arme un traje original de su propio vestuario.

Intercambie disfraces: Es posible que el atuendo perfecto esté a la vuelta de la esquina. Convoque a sus vecinos, amigos y familiares, y anímelos a intercambiar disfraces en lugar de comprar nuevos. Es una manera creativa de reciclar y una buena excusa para reunirse.

Utilice lo que ya tiene: Olvídese de las típicas calabazas de plástico para recolectar caramelos. Seguro que hay algo en su casa que puede utilizar como bolsa de “trick-or-treat”, como canastas de mimbre, bolsas de compras reutilizables y otros envases atractivos.

Escoja golosinas orgánicas: Cada vez más empresas se especializan en la fabricación de alternativas más saludables que tienen menos preservativos y colorantes procesados que los caramelos tradicionales. 

Haga su ejercicio: Deje el carro en casa. La mejor manera de recorrer el vecindario en busca de dulces es a pie. No solo quemará más calorías y menos gasolina, sino también podrá lucir y admirar los disfraces de todos. 

Barrer, barrer: Si usted está preparando una fiesta, o esperando el “trick-or-treat”, es una buena idea limpiar las hojas que caen en la acera. En lugar de utilizar un soplador de hojas o una manguera, desperdiciando combustible o agua, puede hacer como las brujas y agarrar una escoba. Recuerde que estas hojas pueden añadirse a los desechos orgánicos. 

Use iluminaciones alternativas: Las lámparas de jardín solares o LED pueden iluminar los recorridos de aquellos que salen a “trick-or-treat” y además ser un ahorro a largo plazo.

¡No tire las semillas! Se estima que en los Estados Unidos se producen más de 630 millones de kilos de calabazas cada año. Si usted decora una para este Día de las Brujas, no se olvide de incluirla en su recolección de desechos orgánicos. Y en lugar de tirar sus semillas, puede tostarlas y usarlas en una merienda deliciosa.

Conviértase en un anfitrión ecológico: Si usted está ofreciendo una fiesta, no olvide ubicar contenedores de reciclaje en lugares estratégicos para que sus invitados puedan depositar sus botellas y latas vacías, junto con otros reciclables.

Done su traje o disfraz: Una vez que termine la celebración, done su disfraz en vez de botarlo. Probablemente hay escuelas, grupos de teatro locales o centros recreativos que podrían beneficiarse con estas donaciones.